La vital importancia de las esponjas de baño

Encuentra la tuya.

Probablemente nunca te hayas parado a pensar en la importancia de usar una u otra esponja de baño para ese momento de relax y confort que es la ducha diaria. A priori resulta menos importante de lo que es, puesto que nuestra piel nos agradecerá el haber acertado con la que elijamos, además de lucirla más o menos bonita.

 

La base innegable que debería tener cualquier esponja es el cumplimiento de cuatro requisitos: exfoliarnos la piel, activar la circulación sanguínea, y eliminar granitos de la piel, así como vello enquistado en piernas, ingles o axilas. En primer lugar, tenemos que saber que hay tres tipos de esponjas posibles a la venta: Esponjas naturales, guantes de crin y sintéticas suaves. Lo ideal sería que fueran de algodón natural, ya que las sintéticas y las suaves no consiguen estimularnos y frotarnos la piel como se debería para cumplir las premisas que recogíamos al comienzo del párrafo.

 

Para elegir una buena esponja es necesario que seas consciente de qué tipo de piel tienes. Si la tuya es normal y no suele irritarse, podrás usar un guante de crin. Este tipo de esponja da un aspecto más uniforme y bonito a nuestra piel porque elimina las llamadas células muertas. Si por el contrario cuentas con una piel sensible, tendrás que usar una suave, pero complementada con una crema exfoliante. Bastará con aplicártela una vez a la semana.

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