Las dietas no funcionan

Hoy es el Día Internacional sin Dieta. ¿Cuántas veces te has puesto a dieta sin éxito? Tengo que comunicarte que no eres la excepción. En la actualidad vivimos inmersos en la denominada cultura de la dieta, las cuales tal y como se conciben habitualmente están condenadas al fracaso. ¿Por qué?

En el imaginario colectivo la palabra dieta se entiende como la restricción severa de la ingesta energética y privación de numerosos alimentos “calóricos” durante un periodo especifico de tiempo con el fin de conseguir un objetivo inmediato.

Dietas no funcionan
Foto: Istock

Sin embargo, numerosos estudios científicos han manifestado el poco éxito de muchas de estas intervenciones a largo plazo. Un claro ejemplo de esta situación se observó en un estudio realizado a partir del conocido programa estadounidense de televisión “The biggest Loser”.

En este reality show, del cuál en España se realizó una versión similar llamada “La báscula”, los concursantes compiten entre ellos por ver quién logra una mayor reducción del peso corporal durante las semanas que dura el programa. Pues bien, tras 6 años de la emisión del programa se evidenció como se produjo una recuperación de 41kg de los 56kg que de media perdieron los concursantes. Incluso en algunos casos se encontró un peso corporal superior al reportado al inicio del reality show.

Este efecto rebote también se ha reportado también tras seguir las habituales recomendaciones realizadas para una reducción del peso corporal sin hacer restricciones severas. Habitualmente se habla de realizar una restricción energética de 500 kcal/día junto a un aumento de la actividad física para favorecer un incremento del gasto energético. Pues bien, en otro importante estudio se identificó como únicamente el 31% de los participantes que siguieron estas pautas de estilo de vida fueron capaces de alcanzar y mantener una reducción del peso corporal superior al 10% tras 2 años de seguimiento.

Cada vez más tenemos constancia de la importancia de la salud mental y los determinantes psicosociales en los que nos encontramos inmersos. Tanto es así que se ha identificado como las personas con un mayor estrés, fuertes restricciones dietéticas previas y una mala relación con la comida tienden a tener mayores dificultades para controlar su peso corporal.

Día Internacional sin Dieta
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Además, esta relación es bidireccional si atendemos a la estigmación que habitualmente sufren la personas con sobrepeso u obesidad que lejos de tener algún tipo de beneficio, termina agravando aún más la situación. Es más, las personas con un mayor número de restricciones dietéticas suelen presentar unos niveles elevados de cortisol, la conocida como “hormona del estrés” que es necesaria para la vida, sin embargo, el problema vendría cuando se encuentra alta de manera regular.

Esta situación ha hecho que las principales instituciones encargadas en el estudio de la obesidad comiencen a plantear un enfoque alternativo. La Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO) desarrolló en sus guías que el enfoque tradicional centrado únicamente en la restricción energética y evaluación de los resultados basado en la pérdida de peso no considera la complejidad de la obesidad.

Por ello, en el enfoque presentado por esta asociación la pérdida de peso per se no se considera la principal prioridad, sino más bien la mejora de los hábitos dietéticos y de la relación con la comida. Del mismo modo se sugiere transicionar de un paradigma centrado exclusivamente en el peso corporal a otras cuestiones más relevantes como la mejora del estilo vida, de la salud mental, de la calidad de vida y de otros parámetros corporales de mayor interés como la circunferencia de la cintura.

Recomendaciones para una mejora de los hábitos dietéticos

  • La clave del éxito, como en tantos otros aspectos de la vida, reside en encontrar un patrón de alimentación con el que te sientas cómodo, lo que los nutris llamamos adherencia.
  • No bases la mejora de los hábitos dietéticos únicamente en cuestiones meramente estéticas, ya que en muchos casos esto suele acarrear frustraciones por no alcanzar un determinado canon de belleza idealizado.
  • Cultiva la resiliencia, ya que este proceso de generar unos hábitos dietéticos saludables no es sencillo, y más ante la dualidad del ambiente obesogénico unido a la cultura de la dieta.
  • Disfruta de la comida, cuando existen grandes restricciones dietéticas puede originarse una mala relación con la comida que termina desencadenando en episodios de atracones, conductas compensatorias y situaciones similares.
  • Trabaja la salud mental, ya que es un aspecto que durante mucho no se ha tenido en consideración, y cada vez tenemos más constancia de la relevancia del mismo si queremos generar un estilo de vida saludable sostenible en el tiempo.
Miguel López Moreno

Miguel López Moreno

Soy dietista-nutricionista y actualmente me encuentro realizando una tesis doctoral en ciencias de la alimentación en el CIAL-CSIC. Imparto docencia universitaria en la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), además de colaborar en la formación de posgrado en la Universidad Europea de Madrid (UEM) y en el Centro de Estudios Avanzado de Nutrición (CEAN). Formo parte de la junta de gobierno del colegio de dietistas-nutricionistas de Madrid (CODINMA) desde la vocalía de formación. Del mismo modo, compagino mi labor investigadora y docente con la nutrición clínica en Training Boutique y con la divulgación científica a través de la cuenta @nutreconciencia.

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