Las mil y una propiedades de la kombucha

El té kombucha, un cultivo ancestral con raíces en Asia, se ha convertido en el probiótico de moda y en un aliado de origen totalmente natural para mejorar nuestro organismo.

La kombucha es una bebida que se elabora a partir de endulzado que ha sido fermentado por una colonia simbiótica de bacterias y levaduras, llamada SCOBY (Symbiotic Colony Of Bacteria and Yeast), y se caracteriza por su aspecto gelatinoso.

En definitiva, se trata de una fermentación de té y azúcar que origina una bebida nutritiva con probióticos y ácidos orgánicos que ayuda al cuerpo y aumenta la resistencia natural.

La kombucha se suele beber fría, en cantidades recomendadas de entre 100 y 300 ml diarios, aproximadamente un vaso al día.

Hannah Crum, una de las mayores especialistas en kombucha del mundo, autora de El gran libro de la kombucha,
advierte que tiene un sabor que es un poco ácido y un poco dulce, “las burbujas pican la lengua”. Una de sus ventajas es que cuando haces infusión con frutas o hierbas, puedes originar diferentes sabores.

Como recuerda Hannah, la kombucha no es un remedio milagroso ni curativo, simplemente puede ayudar al cuerpo a recuperarse de forma natural. Así es como es capaz de producir beneficios, porque, en realidad, solo el cuerpo trabaja con la nutrición, como cualquier otro alimento. Aunque algunos lo consideren un tónico medicinal, en realidad es una opción de bebida deliciosa y saludable, y una más entre las muchas opciones de alimentos fermentados

Preparación

Se compra en establecimientos especializados, pero también puedes prepararla en casa. Para ello, introduce el té y el azúcar en agua hervida y déjalo enfriar antes de añadir el SCOBY o la madre de kombucha. Una vez que el endulzado se haya enfriado, agrega un acidulante (kombucha ya elaborada), para prevenir bacterias dañinas.

Luego, coloca el SCOBY en la parte superior y cubre el recipiente con un paño transpirable, de modo que el aire pueda entrar. Tápalo y déjalo fermentar hasta una semana. Vierte la mezcla resultante en un recipiente hermético con un poco más de azúcar y déjala una semana más (cuanto más tiempo se deja, más burbujeante se vuelve). En este punto, puedes añadir aromas, como especias o frutas.

11 beneficios de la kombucha

  1. Contiene vitaminas C y B, polifenoles, y ácidos orgánicos que ayudan a cuidar el hígado. Cuando se hace con té verde, puede tener efectos antioxidantes en el hígado.
  2. Tiene microorganismos que benefician al sistema de digestión.
  3. Puede fortalecer y diversificar la microbiota intestinal, gracias a su aportación en probióticos.
  4. Ayuda a incrementar el número de factores inmunológicos, haciendo así nuestro sistema inmunológico más resiliente frente a las infecciones.
  5. Proporciona un extra de energía, ideal para antes o después de hacer deporte.
  6. Es un excelente sustituto de refrescos azucarados, jugos o snacks.
  7. Contribuye a reducir la sensación de hambre antes de las comidas.
  8. Elimina las reacciones de reflujo ácido.
  9. Por sus altos niveles de glucosamina (sustancia que el cuerpo necesita para mantener articulaciones saludables), supone una ayuda extra para todos los problemas articulares, especialmente la artritis.
  10. Contribuye a aliviar dolores de cabeza, migrañas y resacas.
  11. Mejora la piel, al ser un alimento con gran contenido de bacterias y ser muy ácido.

Continúa leyendo