Las propiedades de la guindilla que no conocías

La guindilla no solo puede alegrar un plato, sino que su consumo puntual es beneficioso para tu salud.

La guindilla es una especia oriunda de Centroamérica, Sudamérica y las Indias Occidentales, también denominada chile o ají. Es la encargada de pone el punto picante en la cocina. Hoy en día se consumen más de doscientos tipos de guindillas o chiles, como se rebautizó a partir del siglo XVI. A lo largo de todo el mundo, la guindilla se conoce con diferentes nombres porque dentro de su género -Capsicum –existen muchas variedades dependiendo del país y su denominación varía.

Del chile al ‘peperoncino’

En México, en cuya gastronomía es un ingrediente básico, se denomina chile; en los países caribeños y sudamericanos (Cuba, Argentina, Perú...), ají; en Italia, peperoncino; en España, guindilla... Como morrón verde, rojo o amarillo o ají dulce se conocen las que no pican. 

México es uno de los países donde más se consumen, por ello podemos encontrar numerosas variedades como el jalapeño, el serrano, el poblano, el mirasol o la chilaca. El habanero, es el más picante de todos ellos.

 

Variedades y usos culinarios

Y si diversa es la manera de llamarla, no es menos su forma (redonda, alargada, cónica, cúbica... –las más grandes son las que menos pican–) ni su color (según el proceso de maduración, puede ser roja, amarilla, blanca, morada, púrpura, naranja, verde, etc.). La guindilla pone chispa a las carnes, los pescados, los salteados y todo tipo de guisos y potajes. Sus hojas también sirven de condimento culinario (se usan especialmente en la cocina oriental). Esa ‘chispa’, su sabor picante, es su principal característica y es debido a un alcaloide, la capsaicina, que se encuentra tanto en las semillas como en las nervaduras.

 

También te puede interesar:

Propiedades nutricionales

La guindilla no sólo pica en la boca, la capsaicina (la encargada de que este producto pique) provoca calor si se aplica en la piel y tiene efecto calmante. Por eso, desde antiguo, se utilizan emplastos elaborados con guindilla machacada para aliviar los dolores de lumbago y artrosis y también en los procesos catarrales. Por vía tópica, presenta también propiedades antifúngicas (contra los hongos). Además de ello:

- Reduce el colesterol.

- Estimula la circulación sanguínea y la respiratoria.

- Se considera que puede ayudar a reducir el sobrepeso, ya que acelera el metabolismo.

- Según algunos estudios, protege al estómago, al conseguir que éste produzca más mucosidad.

- Tiene más vitamina C que los cítricos, pero, lógicamente, al consumirse en dosis pequeñas, aporta menos cantidad que las naranjas y los limones.

-Además de la vitamina C, la guindilla contiene vitamina A, E y hierro.

-Ayuda a regular la temperatura corporal, aumentándola y contribuyendo al gasto energético.

 -El consumo de guindilla puede ayudar como descongestionante durante un catarro.

-La vitamina C que contiene puede liberar endorfinas, la hormona de la felicidad.

Algunos consejos

  • Si pica demasiado es mejor no beber agua porque se agudiza la sensanción: la miga de pan sí mitiga el picor.
  • Después de tocar las guindillas, hay que lavarse bien las manos y nunca llevarlas a los ojos.
  • Para que no resulten tan picantes, se pueden retirar las semillas.
  • En los platos y los guisos, convine ponerlas enteras o en trocitos grandes para que se puedan retirar si no se desea tomarlas.
  • Aunque, como todos los alimentos, la guindilla tiene beneficios, no es recomendable abusar de ella. Un consumo repetido resulta especialmente dañino para personas con problemas de acidez estomacal o úlceras.
Mar

Mar Pastor

CONTINÚA LEYENDO