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Lo que aún no sabes sobre el agua mineral natural

Es el nutriente más consumido de la alimentación, pero muchas veces no se le da la importancia que merece.

  • Por Sara Menéndez

El agua mineral natural es esencial para la vida, por lo que es necesario despejar muchos mitos que orbitan a su alrededor. En tiempos de altas temperaturas, como en verano (y cada verano), hay un mensaje que se repite constantemente por parte de las instituciones sanitarias: hay que mantenerse hidratado, a ser posible, bebiendo agua. ¿Por qué agua y no otros líquidos? Porque no lleva azúcar, no engorda y aporta minerales.

Además de mantener al cuerpo a salvo de la deshidratación y mejorar las capacidades físicas y cognitivas en todas las etapas de la vida. En cuanto a la procedencia del agua, hay muchos mitos. Por un lado, está el agua del grifo y, por otro, el agua mineral natural que se compra embotellada. En relación a esta segunda categoría, la información errónea es abundante y se sabe menos de lo que se debería acerca de sus ventajas. Por eso, la Dra. Magda Carlas ha escrito el libro Más claro que el agua (Amat Editorial), que acaba de reeditarse. En él, da las claves para despejar dudas y mitos confusos.

En la madurez

Hay etapas de la vida en las que el cuerpo necesita una ingesta mayor de agua y también de algunos minerales. Por ejemplo, en la madurez, se suele tener menos sensación de sed, algo que dificulta una ingesta hídrica correcta. Por lo tanto, hay que acordarse de beber, sobre todo, por dos factores:

  • En edades avanzadas, se necesita una mayor cantidad de aguapara poder mantener la función renal y para evitar el estreñimiento, bastante frecuente en esta etapa de la vida.
  • Según se cumplen años, suben las posibilidades de estar tomando fármacos, muchos de los cuales acentúan las pérdidas de agua.

Algunas creencias erróneas

  • El agua mineral natural tiene impurezas. No es cierto. Es un agua pura en origen que se envasa tal y como la ofrece la naturaleza y que, además, está protegida de cualquier tipo de contaminación. El residuo seco no son las impurezas del agua, sino que indica la cantidad de minerales del agua. Cuantos más minerales tiene un agua, mayor será su residuo seco.
  • El sodio del agua provoca retención de líquidos. No, el sodio del agua no es significativo frente al sodio de la alimentación sólida. Todas las aguas de menos de 20 mg/l son aptas para dietas pobres en sodio. La mayoría del sodio que ingerimos proviene de los alimentos (especialmente, de los alimentos preparados).
  • Hay que beber tanta agua como sea posible. No, una dosis excesiva de agua no es recomendable. Beber más de 6-7 litros de agua en condiciones normales puede ser nocivo para la salud.
  • El agua de mineralización muy débil, o con muy bajo residuo seco, ‘purifica’ el organismo. Es otra afirmación que no tiene ningún tipo de fundamento científico.

El agua y el estrés

La pandemia del COVID-19 ha elevado los niveles de estrés y ansiedad en la población. Y aunque de entrada no se considere, el agua mineral natural puede ayudar en estos casos. Por ejemplo, un efecto característico del estrés crónico es que aumenta el ritmo cardíaco o la frecuencia respiratoria, con un consecuente incremento de las pérdidas de agua por la respiración. Una buena hidratación en momentos de fuerte ansiedad es necesaria para estabilizar los síntomas.

Verdades y falsos mitos

  • Lo mejor para adelgazar es utilizar agua sin minerales o de mineralización muy débil. No hay ninguna evidencia científica de que esto sea cierto. El organismo necesita minerales para su correcto funcionamiento.
  • Beber agua entre comidas engorda. No es verdad. El agua no aporta energía y el hecho de que se beba con la comida no cambia nada. Al contrario, beber agua entre las comidas puede hacer que se coma menos.
  • Beber mucho adelgaza. No es cierto. Pero beber mucho puede ayudar a que la dieta sea más efectiva. Sobre todo, si el agua sustituye a bebidas más energéticas.
  • En una dieta de adelgazamiento, es muy importante beber agua. Al perder peso, se eliminarán más sustancias por el riñón, que necesitará agua.

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