Lo que debemos hacer después de la dieta

Después de la dieta: a partir de este momento el reto es mantenerse, no recuperar lo perdido ni volver a viejos malos hábitos.

Sin efecto rebote

Una vez conseguido el peso deseado, el mayor miedo es el 'efecto yoyó': recuperar lo perdido e incluso más. La clave para que eso no suceda es ir reintroduciendo de forma paulatina los alimentos reducidos. No se puede volver de repente a la forma de comer anterior a la dieta, advierte la doctora Inmaculada Adam, del centro médico estético Dermaline (dermaline.es). "Al bajar la ingesta calórica, limitamos muchos alimentos que suelen ser los más apetecibles (bollería, pasteles, pizzas). Al conseguir el peso deseado, lo que más apetece es comer lo que ha estado restringido y/o volver a las grandes cantidades. Obviamente, se vuelven a ganar kilos y de forma rápida".

Por eso, la fase de mantenimiento es fundamental, y uno de los quids del éxito será haber alcanzado con la dieta un peso saludable y no por debajo. En este tiempo tendrás que pesarte una vez a la semana o cada quince días, el mismo día, a la misma hora y con la misma ropa. "Hay un periodo de tiempo, que puede variar de uno a tres años, en el que somos más sensibles a recuperar el peso perdido", explica Esther Farré, coach nutricional de entulinea de Weight Watchers (entulinea.es). No se trata de seguir a régimen, sino de tener un poco de cuidado. "Tomar de todo de forma moderada es la mejor pauta. Busca el equilibrio entre el placer de comer y cuidar la salud", añade. Y, por supuesto, haz ejercicio.

Limitar sí, prohibir no

Aplica la lógica. Limita las cantidades de los productos más calóricos: grasas (sobre todo las saturadas) y azúcares. Pero eso no supone eliminar de nuestra dieta por completo ningún alimento. "Podemos invertir en algún capricho extra semanal o hacer una porción diaria un poco más grande de algunos alimentos que hemos tenido que reducir, como son el pan y el aceite", dice la coach.

Comer fuera es una de las pruebas de fuego. Salir a cenar con tu pareja, o a comer con amigos a un restaurante con una carta muy apetecible pero 'peligrosa'. Sin embargo, "se puede comer muy sano y equilibrado fuera de casa", recuerda la doctora Adam. Algunos trucos: no salgas con mucha hambre, ten a mano un vaso de agua junto a la copa de vino, elige platos a la plancha con verduras y poca grasa y pide un postre ligero o sáltatelo y pasa directamente al café.

Un descuido

Si te invitan a una boda u otra celebración con banquete, no te tortures. "Un exceso puntual no debe suponer un gran problema, también debemos disfrutar. Cuidarse un poco más después puede ser la solución, sobre todo en las cenas, el momento más crítico", dice Adam.

Aun así, puede que un día te des cuenta de que has recuperado un par de kilos. Que no cunda el pánico. Ten fuerza de voluntad y recupera los hábitos saludables. Piensa en lo que estás haciendo mal para corregirlo cuanto antes.

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