Lo que debes saber sobre los edulcorantes

Los edulcorantes se han convertido en la alternativa para endulzar nuestros platos sin tanto perjuicio para el organismo. Pero, ¿son todos igual de saludables?

Edulcorantes
istockphoto
  • Autora: Laura Valdecasa.

Mamen Palomo Domingo, nutricionista de la Unidad de Endocrinología de Hospitles HM Montepríncipe, colaboradores de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk (FDNN), nos aclara que "el uso de edulcorantes está regulado y sería correcto decir que son seguros para la salud en cantidades no excesivas".

Casi todos los edulcorantes que podemos comprar en el supermercado están compuestos por mezclas de varios, por lo que hay que leer bien la composición del producto.

Sin embargo, aunque, en principio, los podría consumir casi todo el mundo, a no ser que se sufra alguna patología muy concreta, "no recomiendo su consumo diario ya que, al tener un poder endulzante muy superior al del azúcar, dificultan que consigamos adaptar nuestro paladar a sabores naturales de los alimentos". 

Tipología y características

Edulcorantes naturales

Fructosa, estevia, taumatina y los polialcoholes o alcoholes del azúcar. Salvo la estevia, todos tienen poder calórico y se transforman en glucosa en el organismo (es decir, producen un aumento de la glucosa en la sangre).

Edulcorantes artificiales

Sacarina, sucralosa, ciclamato, aspartamo, acesulfame de potasio y neotame. No tienen poder calórico y no producen aumento de la glucemia en sangre, por tanto, son una buena alternativa al azúcar en pacientes con diabetes (lo que no significa que deban formar parte de la alimentación habitual de este grupo de la población).

La sacarina es 300 veces más dulce que el azúcar en mesa. Si se toma en cantidades controladas, es segura en la parte sanitaria y no presenta ninguna contraindicación grave. La ingesta diaria adecuada (IDA) para la seguridad de este edulcorante es de 2,5 mg/kg de peso por día. No aguanta las altas temperaturas, por tanto, no se recomienda para su uso en repostería.

Polialcoholes o alcoholes de azúcar

Se consideran hidratos de carbono, tienen valor calórico (2 kcal/g) y elevan la glucemia en sangre. Es muy común encontrarlos en los productos etiquetados como ‘sin azúcar’: galletas, chicles, caramelos, bollería... Un consumo excesivo puede producir gases, dolor e inflamación abdominal.

Ciclamato

30-50 veces más dulce que el azúcar de mesa (sacarosa). Su ventaja es que es estable a altas temperaturas y, por tanto, se puede utilizar para cocinar y hornear.

Aspartamo

200 veces más dulce que la sacarosa, es muy estable a temperatura ambiente, pero, con la cocción o el horneado, pierde su poder edulcorante. Este edulcorante sí tiene contraindicación, ya que no puede ser consumido por las personas que padecen una enfermedad genética llamada fenilcetonuria, debido a que el aspartamo contiene fenilalanina.

Taumatina

Se obtiene a partir del fruto del katemfe, de África Occidental, y es 2.500 veces más dulce que el azúcar. Como todas las proteínas, se desnaturaliza con temperaturas elevadas, no sirve para su uso en repostería. En principio, no tiene efectos adversos, pero al ser una proteína, puede producir reacciones alérgicas en personas con esa predisposición.

Neotame

Muy potente como edulcorante y también potenciador del sabor. Es moderadamente estable al calor y no representa peligro para los que sufren de fenilcetonuria, ya que no se metaboliza en fenilalanina.

Continúa leyendo