Los abuelos, mucho más que cuidadores

Los recogen del cole, pasan las tardes con ellos, incluso les ayudan a hacer las tareas. Son todo un apoyo para nosotros. Y mucho más...

Los recogen del cole, pasan las tardes con ellos, incluso les ayudan a hacer las tareas. Son todo un apoyo para nosotros. Y mucho más. El psicólogo Bernardo Stamateas nos redescubre todo su valor.

 

A la hora de hablar de nuestros mayores, lo primero que deberíamos mencionar es que son un ejemplo de lo que es 'ser mayor'. Con ellos, nuestros hijos aprenden qué es la vejez de una forma positiva. Se desentienden de ese mito perverso que equipara ancianidad con enfermedad, con inutilidad. No, ellos son un modelo de vida activa. Hay que alejarse de las profecías que se autocumplen. Porque si creemos que cuando lleguemos a la vejez vamos a estar enfermos, nos predisponemos mentalmente a ello. Y eso hay que evitarlo. Muchos de nuestros mayores son un ejemplo a seguir: su experiencia en la vida los hace 'doctores' en ella, y muchas veces su vitalidad y su entusiasmo superan a los de los jóvenes.

 

Vínculo con el pasado

Lo segundo que habría que señalar es que son un puente entre el ayer y el hoy; transmiten memoria histórica, la de su tiempo y la de la familia. Los abuelos cuentan su infancia, la de sus hijos, padres de sus nietos, con lo que ayudan a estos a comprender que sus padres también han sido pequeños, que han pasado por lo mismo que ellos. Hacen ese puente histórico entre unos y otros; saben incorporar el pasado como parte de su presente, con lo que no se pierde, sino que nos enriquece.

Unen a la familia

Es algo que a veces pasa inadvertido, pero que nuestros padres nos ayuden a criar a nuestros hijos (los recojan del colegio, pasen con ellos las tardes y demás) incita al contacto, nos acerca más los unos a los otros, algo que beneficia a todas las partes: sabemos que no estamos solos en la vida, que podemos contar con la ayuda de los nuestros. Y este es un valor que nuestros hijos aprenderán. ¿Cómo benefician los nietos a los abuelos?

 

Nuestros hijos los rejuvenecen

Cuando somos padres, inevitablemente hacemos abuelos a los nuestros y esto para ellos puede suponer una carga ("ya soy abuelo, ya soy una persona mayor"); sin embargo, cuando se establece un vínculo sano entre ellos, los rejuvenecen: los abuelos se sienten más jóvenes de lo que son.  

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