Los beneficios para la salud de la sandía que no conocías

¿Sabías que la fruta más famosa del verano tiene incontables beneficios sobre la salud? Te los descubrimos.

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Si pensamos en una fruta asociada al verano, seguramente muchas de nosotras responderíamos lo mismo: ¡la sandía! Todo el mundo sabe que la sandía es una manera estupenda de refrescarse en un día soleado, pero además de mantener tu cuerpo fresco e hidratado, esta fruta saludable puede ayudarte a controlar la diabetes y a combatir los radicales libres que pueden hacer que tu cuerpo sea propenso a sufrir enfermedades crónicas. También puede ayudarte a prevenir los riesgos de desarrollar enfermedades cardíacas o ataques de asma… Si sí, esta fruta tan saludable con un interesante valor nutricional (formada en un 9% de agua, con solo 45 calorías por ración y con mucha vitamina C y vitamina A) también tiene beneficios increíbles para el cuerpo que seguro que conocías. ¡Te los descubrimos!

Reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y ciertos tipos de cáncer: La sandía está repleta del antioxidante licopeno, que le da a esta jugosa fruta su color rosado (y también a los tomates). En realidad, la sandía contiene más licopeno que cualquier otra fruta o verdura fresca, alrededor de 15 a 20 miligramos en 2 tazas de melón. El licopeno se ha asociado con una disminución del riesgo de ciertos cánceres, específicamente el cáncer de próstata, y una reducción del riesgo de enfermedad cardíaca. También es rico en vitamina C, un antioxidante con propiedades antiinflamatorias que puede ayudar a proteger el cuerpo contra el daño de los radicales libres.

Reduce el riesgo de degeneración macular: Nuestro cuerpo convierte el betacaroteno que se encuentra en la sandía en vitamina A. Se sabe que la vitamina A es un antioxidante que puede ayudar a reducir el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad.

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Apoyo al sistema inmunológico: En general, la sandía es rica en antioxidantes (licopeno, vitaminas A y C) y una dieta rica en antioxidantes puede ayudar a fortalecer su sistema inmunológico.

Hidratación: Toda esa agua en la sandía, (un 92% de agua por porción), la convierte en una excelente opción para mantener una correcta hidratación. Mantenerse hidratado ayuda a mantener estable nuestra temperatura, a que nuestros órganos funcionen correctamente, promueve la salud digestiva y cardíaca y ayuda a nuestra piel con elasticidad para prevenir la sequedad y los signos del envejecimiento. 

Ayuda a controlar el azúcar en sangre: Esta jugosa fruta ayuda a los riñones a convertir la L-citrulina (aminoácido) en L-arginina (aminoácido). De hecho, estos dos aminoácidos tienden a protegerte de la diabetes. Desde el punto de vista médico, el suplemento de L-arginina que tiene la sandía es crucial para regular el metabolismo de la glucosa y la insulina en el cuerpo.

Combate la inflamación: La inflamación es la causa de muchas enfermedades graves. Estas enfermedades incluyen las enfermedades cardíacas, el cáncer o la fibromialgia. Una forma sencilla de combatir este tipo de inflamación es simplemente agregando sandía a la dieta diaria: sus nutrientes son antiinflamatorios.

Reduce los problemas dentales: Consumir una taza de sandía todos los días puede prevenir una enfermedad periodontal, caracterizada por la pérdida de dientes o infecciones bucales. La principal sustancia que reduce los efectos adversos de estos problemas es la vitamina C, muy presente en la sandia.

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