Los mitos más extendidos sobre el consumo de agua y su efecto en el organismo

Estos son algunos de las falsas verdades universales sobre el H20.

Sobre mitos alimentarios se pueden escribir enciclopedias enteras. Solo del agua ya da para un libro. De hecho, nos ha costado mucho quedarnos solamente con las cinco falsas creencias populares más extendidas sobre el H20, su consumo y efecto en el organismo.

Hay que beber todo el agua que se pueda

Mantenerse hidratado es fundamental pero eso no significa que tengas que beber todo el agua que puedas. “Yo bebo 4 litros”, presumen algunos. Pues seguramente no es necesario. La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) recomienda 1,6 litros diarios en mujeres adultas y 2 litros en hombres. Y luego, dependiendo de la actividad física, del clima y de contextos - embarazo y lactancia- o etapas de la vida concretas -infancia y tercera edad-, estas cantidades pueden aumentar.

El agua embotellada provoca caries

El agua mineral natural es la bebida envasada más saludable que existe, y así lo explica en el libro Más claro el agua la doctora Magda Carlas, que defiende además que este no es solo un líquido, sino que es un alimento que complementa una dieta saludable gracias a su aporte de nutrientes. Solo hay que tener cuidado con la composición para que no supere la cantidad recomendada de flúor en niños, pero actualmente la gran mayoría de aguas embotelladas cumple este requisito. 

Beber agua ayuda a mantener la piel húmeda

Hidratarse bien no implica que no vayas a tener la piel seca puesto que no depende de lo que bebas, a no ser que sufras una grave deshidratación. El nivel de humedad de la piel está determinado por factores externos como la limpieza, el clima, el medioambiente, y algunas internas como la cantidad de glándulas sebáceas, pero no depende del agua consumida porque esta no llega a la epidermis.

Beber agua adelgaza

Una persona no adelgaza por beber agua, sino por la composición general de su dieta y por su actividad física, sobre todo. Lo que sí es cierto es que si aumentas el consumo de agua y asimilas hábitos saludables como comer y cenar con agua en vez de con otras bebidas calóricas, lo normal es que incida en tu peso de una forma positiva si lo que quieres es adelgazar. En todo caso, incide para bien en la salud de tu organismo.

Si tienes sed, estás deshidratad

 “Me estoy deshidratando”, habrás oído y dicho mil veces al tener una sensación de sed alarmante, pero no necesariamente quiere decir que te estés deshidratando. No son el mismo estadío, ya que la deshidratación comienza cuando la concentración de sustancias en la sangre ha aumentado al menos un 5% y los expertos afirman que la sed lo hace apenas con el 2%.

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