Los principales beneficios del reishi

El reishi es un hongo – Ganoderma lucidum – muy escaso que se cultiva, de forma mayoritaria, desde hace más de tres mil años en zonas de Japón y China.

El reishi es un hongo –Ganoderma lucidum– muy escaso que se cultiva, de forma mayoritaria, desde hace más de tres mil años en zonas de Japón y China y se emplea en la Medicina tradicional oriental.

 

Dentro de la lista de “nuevos alimentos” que cada vez están irrumpiendo con más fuerza, el reishi ocupa un lugar preferente. Y desde siempre se ha caracterizado por la cantidad de beneficios y propiedades que posee para el bienestar del ser humano.

 

En concreto, las principales virtudes de este hongo y sobre las que se centran todos los estudios son dos. En primer lugar, “tiene un alto poder antioxidante que permite que las células se mantengan ‘jóvenes’ y se vean menos alteradas por contaminantes ambientales que acaban dañando el ADN. La segunda es la virtud inmunomoduladora, es decir, que el consumo de reishi ayuda a que nuestro sistema inmunológico reaccione de forma más rápida. Esto permite que el producto pueda ser bueno para luchar contra una enfermedad, disminuir tiempos de convalecencia, etc.”, señala Raúl Fraile, de la cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid y responsable de calidad de Moss Europe.

Al reishi se le considera un “superalimento” por su alto contenido de vitaminas, minerales, aminoácidos y otras sustancias como los polisacáridos, en particular beta 1-3 glucanos (con reconocida actividad sobre la función inmune, entre otras), triterpenos, esteroles, adenosinas, etc. Todo ello convierte al hongo en una sustancia altamente efectiva y recomendable para el tratamiento de multitud de alteraciones.

 

Su uso también se hace extensivo a la oncología. A este respecto, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) dedica en su web un apartado al reishi en el que aparece que, por su composición, “contiene, como otros hongos de la familia Basidiomycota, Maitake, Shiitake y Reishi, polisacárido-péptidos ß-glucan que potencian el sistema inmune y tienen propiedades confirmadas en estudios científicos frente al cáncer”.

Esta Sociedad indica, además, en referencia a este hongo, como usos más habituales e indicaciones que “combate procesos infecciosos principalmente víricos, modificando la respuesta biológica al actuar como inmunomodulador y antiinflamatorio; tiene propiedades antitumorales y frena el crecimiento de la próstata, siendo eficaz en la hiperplasia benigna de dicho órgano”.

 

En cuanto al aparato respiratorio, “es eficaz frente a la bronquitis y la tos y actúa como antihistamínico, por lo que combate las alergias”, se señala en la web de la SEOM . Pero todavía hay más, puesto que “reduce la tensión, el colesterol, los triglicéridos y la glucemia; tiene un efecto hepatoprotector en hepatitis, cirrosis e intoxicaciones y otros como que combate la fatiga, los trastornos cardiovasculares, las malas digestiones, mejora la ansiedad y el insomnio”.

 

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