Tics que nos relajan

Hay ciertos gestos que nos salen inconscientemente cuando estamos nerviosas o inseguras y que no sabemos muy bien a qué se deben. Te contamos los más generales.

 

Morderse las uñas

“Es uno de los hábitos más frecuentes. Cuando llega a ser todo un problema, que va más allá de lo psicológico, se conoce como onicofagia”, dice la psicóloga Francisca Barba, de lmentalpsicologia.es. ¿Qué puede significar? “Si seguimos a Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke, autores de La enfermedad como camino (editorial Debolsillo, 2009), las uñas simbolizan -como las garras en los animales- la agresividad. Mordiendo se descarga ansiedad; comérselas viene a ser destruir la propia agresividad o, por ejemplo, tener miedo de mostrarla por no saberla dirigir de una forma postiva”.

 

Acariciarse el cuello

La garganta, que alberga las cuerdas vocales, es una zona muy relacionada con la comunicación; de ahí que, desde un punto de vista psicológico, se relacione con lo que necesitamos expresar o lo que no nos atrevemos a decir. “Es un gesto muy característico en reuniones de trabajo. Nos relajamos acariciándonos el cuello, cuando necesitamos tiempo para reflexionar y exponer nuestro punto de vista; cuando no atinamos a decir lo que queremos y por eso vemos que se nos malinterpreta”, dice la psicóloga.   

 

Jugar con el pelo

“Es un gesto muy típico de las mujeres, porque solemos llevar el pelo más largo que los hombres. Por eso tenemos tendencia a jugar con él y a veces llegamos a poner nervioso a nuestro interlocutor”, dice Teresa Baró, experta en habilidades de comunicación (teresabaro.cat). Y agrega: “Con el pelo hacemos diferentes gestos, algunos de apaciguamiento, para relajarnos. Solemos hacerlo cuando sentimos una amenaza, aunque sea solo porque nos sentimos observados. Denota nerviosismo, ansiedad, inseguridad; tocarnos a nosotros mismos nos tranquiliza. Pero tocarse el pelo también puede ser un gesto de acicalamiento. Por ejemplo, delante de alguien atractivo solemos colocarnos el pelo para que nosotras también le resultemos atractivas”.   

 

Pellizcarse los labios

“Pasarse los dedos por ellos, morderlos,  suele indicar que estamos nerviosos, pero también es un signo de concentración, de que estamos absortos en un tema que nos exige nuestra plena atención”, dice Barba. Los labios, como el cuello, se relacionan con la expresión, lo que decimos o dejamos de decir. “Es muy frecuente en los niños, por ejemplo, taparse la boca cuando mienten”, agrega.

 

Mover las piernas

¿No será que te gustaría poner pies en polvorosa? Porque es uno de los gestos más frecuentes cuando estamos nerviosos. “Y uno de los que más incomodan a quienes están con nosotros, porque se ‘contagia’ fácilmente. Si los anteriores signos nos relajan, mover las piernas nos mantiene en estado de alerta. Por eso, es un gesto también frecuente cuando estamos realizando una tarea o esperando un resultado o noticia: significa que estamos despiertos”, dice Barba.

 

Por Vera Alder

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