Mango nacional: conoce todo sobre una de las fruta estrella del otoño

El crecimiento de la producción de esta fruta en Málaga y Granada en los últimos hace que ya no sea tan duro despedir a las variedades de verano.

El mango es de esas frutas “exóticas” que ya no falta en los supermercados y fruterías españolas en todo el año desde hace ya varios años. También es una de las variedades cuyo precio tiene oscilaciones más grandes porque depende del origen del mismo y de su calidad, pero hay una época del año en la que puedes encontrarla a precios muy económicos y de una calidad notable, sobresaliente en muchos casos: en otoño.

Desde mediados de septiembre, justo coincidiendo con el cambio de estación, el mango nacional da el relevo a las frutas de verano a las que tanto echamos de menos el resto del año. Afortunadamente, el crecimiento en la década pasada del cultivo del mango en la comarca de la Axarquía, provincia de Málaga -Nerja y Velez son dos de sus poblaciones más conocidas-, y en la Costa Tropical de Granada -municipios como Motril o Almuñecar están ubicados en ella-, nos regala una fruta de gran calidad a un precio muy competitivo que nos ayuda a mitigar buena parte de la “depresión” posveraniega a los amantes de la fruta.

Somos unos privilegiados porque estas dos regiones limítrofes son el único lugar en Europa en el que se cultiva con éxito hasta la fecha el mango a nivel comercial. Esto es posible, tal y como explican compañías frutícolas que trabajan el mango nacional como Frutas Olivar, por “las condiciones climáticas de la zona; gracias a la ausencia de heladas en invierno y a sus veranos secos y soleados, permite, junto a las técnicas de trabajo y buen hacer de los agricultores locales, la producción de fruta de alta calidad”, a lo que desde Huerta Tropical suman otro detalle más: la protección del viento del norte que esta zona del sur peninsular bañada por el Mediterráneo tiene gracias a Sierra Nevada y Sierra Lújar. “Influenciada además por los vientos del norte de África, ofrecen un microclima subtropical que regala más de 300 días de sol al año y temperaturas medias anuales de 20 grados que hacen del invierno de Motril el más cálido de Europa”, exponen desde la tienda de fruta tropical.  

El resultado de estos condicionantes, tanto climáticos como humanos, da como resultado un mango que se caracteriza por su aroma y sabor que no tiene tanto que envidiar a los mangos de países donde el cultivo de esta tiene un recorrido muy largo como es el caso de India o Brasil, entre muchos otros, y cuyo precio, por una cuestión de cercanía, es muchísimo más económico.

Tipos de mango

Desde Frutas Fajardo, otra de las compañías nacionales especializadas en el mercado de la fruta, explican que la variedad más cultivada en España es la denominada Osteen, que se puede reconocer “por su aspecto exterior entre rojizo y anaranjado que se torna púrpura oscuro a medida que madura”, indican. Su piel gruesa es ideal para el transporte, lo cual es una de las razones que explica que su producción sea mayor que la de otros tipos de mango. 

Esta variedad, que en el sur de España podemos disfrutar en septiembre y octubre, justo con el boom del mango que al comienzo de la pieza comentábamos, no es la única producida en Málaga y Granada, ni mucho menos. Por ejemplo, Trops, especializada en el cultivo y distribución de mangos y aguacates nacionales, cultiva hasta cinco variedades más aparte de la Osteen: Tommy Atkins, Irwin, Kent, Palmer y Keitt, una variedad peculiar de piel rosada cuya carne de gran calidad (poco fibrosa) se puede comer con cuchara. Cada variedad tiene un ciclo distinto, lo cual permite alargar la temporada de mango nacional hasta noviembre, si bien es en septiembre y octubre cuando más grande es la producción.

Todas las variedades tienen pequeñas diferencias en el sabor, el aroma y el color de la piel, pero la garantía del mango nacional es que rara vez sale uno malo, cosa que no se puede decir de los importados -salvo que tengas controlado un comercio habitual donde sepas que el género no falla-, a veces pagados a precio de oro.

Esta infografía de Frutas Fajardo es muy interesante para conocer los tipos de mango más habituales en nuestro entorno a simple vista, entre ellos las seis variedades recién citadas, y también algunas propias de otros países, como por ejemplo el mango Ataulfo, cultivado en el estado mexicano de Chiapas.  

Usos culinarios

Como la mayoría de los mangos nacionales son de similares características, puedes utilizarlos para una amplia variedad de recetas caseras sin necesidad de fijarte en el detalle de a qué variedad pertenece el que tienes en casa el día que vayas a cocinar.

De entrada, al ser frutas con una pulpa carnosa y mucho zumo, se disfrutan comiéndolos solos como muy pocos otros alimentos, y también puedes utilizarlo como topping estelar para tus desayunos y meriendas si lo combinas con yogur o con aguacate machacado, por ejemplo, o  si te preparas un rico smoothie que lo incluya como fruta principal. 

En las comidas principales, además, es un excelente acompañante de platos para compartir como las ensaladas o el guacamole, y también le da un toque especial a los famosos pokes hawaianos. Y no te olvides de la versión dulce de esta fruta, ya sea en salsas tipo chutney, una elaboración agridulce típica de la India para platos salados, o en postres como las tartas de mango. 

Como ves, tienes muchísimas opciones, así que lo único que tienes que hacer es llevar una bolsa resistente donde cargar kilos de esta pesada fruta que nos alegra el otoño gracias a la producción nacional. 

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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