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¡Mantén tus Neuronas en Plena Forma!

Las neuronas envejecen y eso multiplica el riesgo de sufrir ictus o alzhéimer. Pero con buenos hábitos  y ejercicios específicos se puede prevenir. ¡Toma nota!
Buenos hábitos:
-Consumir poco alcohol. Su exceso disminuye la memoria y altera las funciones cognitivas.
-Dejar de fumar. Múltiples estudios apuntan a que hay una relación directa entre el tabaco y el daño cerebral.
-Relajarse y dormir bien. El estrés y la falta de sueño afectan profundamente a la capacidad de juicio y
reducen las posibilidades de recuperar recuerdos.
-Vigilar el estado de ánimo. Padecer una depresión (sobre todo a partir de la edad madura) puede suponer un mayor riesgo de alzhéimer. Para el doctor Pablo Martínez-Lage, coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN y responsable de la Fundación CITA-alzhéimer, de San Sebastián, “numerosos estudios muestran una asociación clara entre ambas dolencias, aunque en muchos de ellos es difícil distinguir si la depresión es sólo un factor más de riesgo o, por el contrario, es el primer síntoma de la enfermedad”. Esto no quiere decir que la depresión cause  alzhéimer, pero es posible que un mismo cerebro presente mayor susceptibilidad a estos dos procesos.
-Practicar deporte. Hay dos tipos de razones por las que el ejercicio físico retrasa la aparición de esta patología. Por un lado, mejora la salud cardiovascular “y hoy sabemos que cuando el  alzhéimer se instaura en un cerebro con problemas vasculares, es mucho más probable que produzca síntomas antes -dice el especialista-. Y, por otro, está demostrado que el deporte, especialmente si va unido a una vida social activa y estimulante, favorece la creación de neuronas y también la formación de nuevas conexiones entre ellas”.
-Hacer planes. Tener flexibilidad para adaptarse a los cambios personales y laborales, enfrentarse a retos, hacer planes e ilusionarse con los proyectos (aprender un idioma, asistir a cursos...), son estupendas maneras de mantener a raya el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento. “Estimular la actividad mental y fomentar la interacción social favorece que la enfermedad aparezca más tarde. No olvidemos que hablamos de edades que se aproximan al final de la vida y, por tanto, un retraso en su aparición puede significar que no se presente nunca”, señala Martínez-Lage.
-Incluye ácidos omega 3 en la dieta. Tomar habitualmente alimentos propios del estilo de vida mediterráneo, como legumbres, frutas y verduras frescas “ayuda a reducir los factores de riesgo vascular asociados al alzhéimer”, apunta el experto. Además, el consumo de productos ricos en ácidos grasos Omega-3 (pescados azules, margarina, frutos secos y aceites vegetales), se relaciona con una presencia menor de la proteína beta-amiloide en el cerebro.
Gimnasia mental (se trata de actividades que ralentizan el deterioro cognitivo que se produce con la edad):
-Memorizar nombres, números de teléfono, direcciones y fechas de cumpleaños, y esforzarse por recordar detalles de acontecimientos pasados de nuestra vida.
-Leer, escribir a mano y resolver pasatiempos variados: acertijos, sudokus, crucigramas y sopas de letras.
-Entretenerse con juegos de mesa (ajedrez, damas, dominó, cartas...) y de construcción (puzzles, mecanos...).

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