'¡Me Duele la Garganta!'

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El dolor de garganta es de los problemas más comunes que tenemos al llegar el frío y el otoño, aunque también puede ser crónico. ¿Sabes a qué puede deberse? Averigua su causa y aprende a plantarle cara.

Detrás de un dolor de garganta, ¿qué puede haber? “Normalmente, un proceso benigno inflamatorio o infeccioso (una faringoamigdalitis aguda, por ejemplo). Pero también, aunque menos frecuente, un cuerpo extraño (espina de pescado o hueso), el reflujo gastroesofágico o, lo más temible, un proceso tumoral”, dice el doctor Juan Carlos Casado, de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial (forma parte de la plataforma Topdoctor.es).

“La garganta es nuestro primer mecanismo de defensa. Para evitar enfermedades en invierno, debemos respirar por la nariz, ya que es donde tenemos nuestro filtro del aire. Asimismo, hemos de evitar cambios bruscos de temperatura (pasar del frío de la calle a la calefacción alta del interior) y bebidas muy frías y protegernos el cuello con ropa adecuada (bufandas y pañuelos)”. Toma nota de cómo prevenir un dolor de garganta, de los síntomas que te avisan de que debes ir al médico y de los problemas más comunes que lo originan y sus soluciones: 


Cómo prevenirlo en casa

¿Qué hábitos de vida e higiene ayudan a que no te duela la garganta? Conócelos todos mejor y sigue estas pautas: • Descansar de lado y no de espaldas puede ayudarte a respirar por la nariz.

• Evita fumar y el humo de tabaco. Este mal hábito seca el tejido posterior de la garganta y puede causar dolor crónico en esa zona.

• Cambia los filtros de tu aire acondicionado. Los filtros obstruidos permiten la entrada de residuos y de polvo en casa, que pueden irritar la garganta y causar dolor.

• No uses sistemas de calefacción de aire directo. ¿Por qué? El calor seco puede eliminar la humedad de la estancia y esto secar esa parte del cuerpo e irritarla.

• Si sueles gritar, ve bajando el tono, porque provoca que la garganta trabaje más y origina dolor e irritación persistentes.

• No duermas con la boca abierta, ya que también suele resecar la garganta. 


¿Cuándo debes ir al médico?

Acude a consulta ante estos casos:

• Si en la parte posterior de la garganta o las amígdalas tienes manchas blancas, puede deberse a una infección por estreptococos.

• Si mientras te duele tu temperatura es superior a 37 ºC, puede indicar una infección bacteriana y requerir antibióticos.

• ¿Tienes tos? Si dura más de una semana o produce mucha mucosidad, puede significar que tienes bronquitis.

• Si tienes esa zona irritada, fiebre, dificultad para deglutir y practicas con frecuencia sexo oral, puede deberse a una infección por gonococos, que si es leve no suele presentar otros síntomas en el cuerpo. 


¿Qué puede provocarlo?

Resfriado común. Es la causa más habitual del dolor de garganta. Suele presentarse de forma abrupta junto con tos, estornudos, dolores musculares, fatiga, secreción nasal... 

¿Cómo solucionarlo? Suele bastar el medicamento que el médico te recete para el resfriado: un analgésico como el paracetamol o, si hay inflamación, un ibuprofeno (importante: en la dosis que estime el especialista). 


Laringitis. Se trata de la inflamación de la laringe (la parte superior de la tráquea) provocada también por un virus, y suele calmarse en una o dos semanas. ¿Sus síntomas? Además del dolor de garganta, voz ronca y áspera, afonía y necesidad de toser o aclarar la garganta.

¿Cómo solucionarla? No existe ningún tratamiento específico para ella. Se suele recomendar el reposo de la voz y la inhalación de vapor de agua. Como remedio natural, prueba a hacer gárgaras con jugo de limón (acaba con las bacterias y alivia los síntomas): agrega una pizca de sal al zumo de un limón, mézclalo bien y añádelo a una taza de agua tibia. La miel también puede aliviar la irritación (basta con tomar unas cucharaditas al día).

Faringitis. La provoca una infección bacteriana por estreptococos. Afecta a la parte posterior de la garganta y a las amígdalas, y se caracteriza por causar un repentino y severo dolor de garganta. ¿Síntomas habituales? Además de dicho dolor, fiebre (alrededor de 38 grados o más), dificultad para tragar, puntos blancos o amarillos en la garganta y las amígdalas y la inflamación de los ganglios linfáticos.

¿Cómo solucionarla? El médico suele prescribir antibióticos. Recuerda que debes tomar el tratamiento de antibióticos completo según las indicaciones, incluso si los síntomas ya han desaparecido. Mientras tengas faringitis, procura aumentar la ingesta de líquidos, ya que así mantendrás la zona hidratada, se aliviará el picor y ayudará a que se disuelva la mucosidad: zumos, caldos y sopas. ¿Los zumos? Mucho mejor de cítricos, por su contenido en vitamina C: naranja y kiwi (es de las frutas más ricas en esta vitamina).

Amigdalitis o anginas. Consiste en la inflamación de las amígdalas (una especie de ‘almohadillas’ a ambos lados de la garganta), que puede estar provocada por un virus o por una infección bacteriana, y que puede manifestarse con enrojecimiento e inflamación de éstas, fiebre moderada o alta, congestión nasal, dolor de garganta, ganglios linfáticos inflamados...

¿Cómo solucionarla? Si es de origen viral no suele necesitarse medicación (en todo caso, paracetamol o ibuprofeno), se cura por sí sola (en 3-7 días), pero si se trata de una infección bacteriana el médico suele recetar antibióticos. Si tragar resulta doloroso, toma líquidos calientes (té, agua caliente con un poco de limón y miel) y alimentos blandos (cremas, purés). También alivia realizar gárgaras con agua salada. Por otra parte, las amigdalitis son infecciosas, así que aléjate de las personas contagiadas y protege garganta y nariz con bufandas.

Acidez estomacal. A veces el contenido ácido del estómago sube hacia la laringe y la faringe y el dolor de garganta hace acto de presencia. ¿Qué lo provoca? El reflujo gastroesofágico, conocido también como ERGE, que ocurre cuando lo depositado en el estómago regresa al esófago (el tubo que une la garganta con el estómago) debido a que el esfínter esofágico inferior -una especie de compuerta- no se cierra como es debido. ¿Qué origina a su vez el ERGE? Desde comer en exceso, fumar, tomar bebidas gaseosas en abundancia, alimentos picantes o grasas hasta una hernia de hiato (cuando parte del estómago sube hacia el tórax). ¿Los síntomas habituales? Sensación de irritación o quemazón, sabor ácido en la boca y tos.

¿Cómo solucionar el reflujo? Por supuesto, cambiando los hábitos de vida: eliminar las frituras, las grasas, las comidas copiosas, el exceso de picantes, los estimulantes... Además, el especialista suele aconsejar Omeprazol o Ranitidina para disminuir la secreción de ácido del estómago.

Alergias diversas. Un proceso alérgico también puede provocar dolor de garganta. Algunas personas que tienen este problema, al tener la nariz taponada, tienden a respirar por la boca y esto puede irritar la garganta (sobre todo cuando se duerme, ya que pierde humedad).

¿Cómo solucionarlo? Aparte del tratamiento específico para la alergia, tomando té e infusiones se puede aliviar el dolor de garganta; también con caramelos para tal fin, que la suavizan sin interferir con los posibles tratamientos para las alergias. 

Tumores y ETS. Son mucho menos frecuentes. “Debemos sospechar de un proceso tumoral cuando junto con el dolor de garganta los ganglios del cuello están inflamados, existe dolor irradiado a los oídos, pérdida de peso, mal aliento y dificultad extrema para deglutir”, dice el experto. Y de una enfermedad de transmisión sexual (ETS), cuando la práctica de sexo oral es frecuente, ya que el dolor de garganta puede deberse a una infección por gonococos transmitida por la pareja. En ambos casos, no lo dudes y acude a tu médico. Te hará las pruebas oportunas para descartarlo. 


Remedios naturales

Propóleo: para prevenir el dolor de garganta. Gracias a sus flavonoides (pigmentos vegetales), ayuda a las defensas del organismo contra bacterias, virus y hongos.

Gárgaras: calman la irritación. Hazlas unas tres veces al día. Puedes hacerlas con agua caliente y sal; agua caliente y vinagre de manzana; sólo con manzanilla...

Infusiones: suavizan la molestia al tragar. La más sencilla y recomendada es la de tomillo con miel y limón: hierve agua con tomillo, cuélala y añádele un chorrito de limón y una buena cucharada de miel. También de eucalipto: hierve agua con hojas de eucalipto, cuélalo y agrega limón. 


Ayudas homeopáticas 

Siempre consulta con un experto, pero suele recomendarse...

Belladona: inflamación aguda de garganta y de amígdalas con irritación, ardor, enrojecimiento, sequedad y estrechez al tragar.

Hyosciamus: garganta seca y ardiente, con pinchazos.

Argentum metallicum: acumulación de mucosidades espesas; faringitis crónicas.

Aesculus hippocastanum: garganta y amígdalas de color rojo oscuro o púrpura, inflamadas, sensibles al aire inspirado.

Kali carbonicum: dificultad para tragar y dolor lacerante.

Hepar sulphur: garganta dolorida como si tuviera una astilla o hueso.

Lachesis: sensación de cuerpo extraño en la garganta que no mejora tragando líquidos.

Por: Carmen Sabalete.

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