Me duele la regla

Con alrededor de 400 reglas en nuestra vida, lo habitual es que en algunas se sienta dolor. ¿Qué sucede si es habitual?

Menstruaciones dolorosas

Es absolutamente normal tener una regla que provoque molestias. Esto recibe el nombre de dismenorrea. La mayoría son casos que duran un par de días y ceden con un analgésico suave. Este dolor se debe a la contracción de los músculos uterinos para facilitar la expulsión del tejido endometrial.

“Habitualmente es una molestia en la parte baja del vientre, a veces localizada en uno de los lados y que se irradia hacia los genitales y las piernas. Otras veces es de tipo cólico, que va y viene”, según explica la doctora Irene Vico Zúñiga, ginecóloga de la Clínica Gine Vida y experta de Doctoralia.es.

Este dolor suele comenzar escasas horas antes del inicio de la menstruación y alcanza su pico máximo en el primer día de regla, para terminar a las 48 horas. La dismenorrea es más frecuente en los primeros tres o cuatro años del comienzo del periodo hasta la tercera década de la vida.

El origen

Existen dos tipos de dismenorrea. En la llamada primaria, la regla duele sin más, no hay una enfermedad oculta y no se da ninguna alteración detrás que justifique la dolencia. En la secundaria, la menstruación es dolorosa como un síntoma de algo más, “por causa anatómica, por patología de algún órgano pélvico”, detalla la doctora Vico.

Soluciones

El dolor común de la regla es imposible de prevenir, pero sí se trata con antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, ibuprofeno) y, si no es suficiente así, se pueden utilizar estrógenos y progesterona (hormonas sexuales femeninas) bajo prescripción médica, que regulan el ciclo y calman el malestar. Ante las continuas molestias, muchas mujeres recurren a remedios caseros como la aplicación local de calor, tomar valeriana o manzanilla, pero no hay evidencia científica que avale su efectividad.

Cuando el caso es grave

Sin embargo, hay mujeres para las que la menstruación es un tormento de verdad. Ocurre en el 10-15 % de las dismenorreas, según datos aportados por la doctora Vico. Para ellas, el dolor es invalidante y les impide hacer su vida normal. A veces se acompaña de otros síntomas tales como malestar generalizado, náuseas, vómitos y sensación de mareo. “Se recomienda una visita al ginecólogo para saber si hay un motivo para la dolencia. Generalmente se realizará una exploración ginecológica y una ecografía para observar si existe algún trastorno genital”, explica Núria Parera Junyent, responsable de la unidad de Ginecología de la Infancia y la Adolescencia de Salud de la Mujer Dexeus.

En ciertas mujeres, estas pruebas pueden revelar problemas que estaban sin diagnosticar y que serían la causa de esos dolores intensos, como pólipos, miomas o endometriosis (cuando hay presencia de tejido endometrial fuera del útero).

Dependiendo de lo que sea que está provocando el dolor, el especialista indicará cuál es el tratamiento adecuado. “Puede tratarse con antiinflamatorios o también tratamientos hormonales, que son muy eficaces para disminuir o hacer desaparecer la dismenorrea”, añade la doctora Parera Junyent. En casos muy severos, el médico puede llegar a pautar tratamientos para que no se tenga la regla durante un tiempo y que de este modo la mujer pueda realizar su vida normal sin interferir en sus actividades cotidianas.

Baja médica

El debate lo ha reabierto Italia. Cuatro diputadas del Partido Democrático han presentado ante el Parlamento una proposición de ley que, en caso de ser aprobada, lo convertiría en el primer país occidental en contar con un permiso para mujeres con reglas dolorosas, que podrían de este modo ausentarse durante tres días del trabajo, aunque tendrían que presentar un certificado médico con validez anual que lo justificara.

No existe otra legislación de este tipo en Europa. Rusia lo intentó sin éxito en 2013. Los más avanzados son los países asiáticos, quizá por la creencia popular extendida en esa zona de que trabajar durante la regla puede derivar en complicaciones futuras durante un parto. El más veterano en la causa es Japón, con una legislación que data de 1947 y que reconoce hasta tres días de baja en casos de dismenorrea. En Indonesia son dos días (aunque pocas mujeres se acogen porque les obliga a pasar por unos exámenes físicos, en Taiwán tres días; e igualmente existe en Corea del Sur (también poco utilizado) y de modo incipiente en algunas provincias chinas.

Fuera de Asia, el único país con una disposición similar es Zambia.

A título particular, la multinacional Nike instauró en 2007 el permiso por menstruación dolorosa como parte de su política de régimen interno. Pero no solo eso. Desde entonces obliga a firmar a sus socios de negocio un memorándum en el que les hace comprometerse a respetar esta disposición.

Por su parte, el año pasado, la empresa británica Coexist (con sede en Brístol) se convirtió en la primera empresa europea en instaurar el period policy, con la intención de que sus trabajadoras (24 de las 31 personas en plantilla) pudieran ejercer su empleo en un entorno más feliz y saludable.

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