¡Me estoy quedando calva!

¡Me estoy quedando calva! No te tires de los pelos y actúa.

También mujeres

La mitad de los hombres y una cuarta parte de las mujeres presentan alopecia. El problema es que la incidencia crece cada vez más entre ellas. Sobre todo es más frecuente después de la menopausia y a los 65 años se estima que la sufre un 75% de la población femenina. “El impacto de la pérdida del pelo en cualquier persona es siempre grande, pero en el caso de las mujeres, la impresión psicológica que produce la pérdida de algo tan simbólicamente femenino como el cabello es realmente muy fuerte”, admite el doctor Ramón Vila-Rovira, director de la Clínica de Trasplante de Pelo Vila-Rovira.

Por qué ocurre

El 95 % de los casos, tanto en hombres como en mujeres, es una alopecia androgenética. Sencillamente, junto a las hormonas, “hay genes que predisponen a la calvicie”, precisa la doctora Mª Teresa Truchuelo, dermatóloga del Hospital Vithas Nuestra Señora de América. Este tipo de calvicie se desarrolla a nivel frontal y superior de la cabeza, lo que supone poca densidad de cabello en la coronilla, pero mucha en las partes posterior y lateral. No es igual que en los hombres. Generalmente no hay entradas, evoluciona más lentamente y no llega a ser tan avanzada. “No alcanza la alopecia total sino que el diámetro de los cabellos se va haciendo cada vez más fino y corto, de forma que empieza a verse el cuero cabelludo”, señala Horacio Foglia, director médico de Medical Hair España.

Ponle freno

En condiciones normales, cada día perdemos 100 cabellos que se van renovando. Los alopécicos generan pelos más finos hasta que finalmente los folículos mueren y no salen nuevos. Una vez que ha empezado, la alopecia no tiene cura. Pero no te angusties. Desde la Asociación Española de Dermatología y Veneorología recuerdan que los tratamientos pueden detener su avance e incluso lograr recuperar densidad. Eso sí, a largo plazo. Hay técnicas conservadoras (tratamientos tópicos y revitalizadores del folículo capilar) y cirugía capilar, con dos técnicas consolidadas: la llamada FUE (trasplante pelo a pelo de la propia paciente) y la FUSS (con pelo extraído mediante una fina banda de piel con cabello). La cosmética y las vitaminas son complementarias.

Falsos mitos

En cualquier caso, este tipo de alopecia, la más común, no puede prevenirse y todas esas cosas que escuchamos que pueden provocar caída del cabello son, en muchos casos, falsos mitos: el uso de gominas, lacas, espumas o tintes no hace que se te caiga el pelo, ni tampoco lavarte la cabeza a diario, usar gorros o cascos, o comer mal. En este último caso, puede ser que hubiera una pérdida temporal del cabello, pero desaparecería cuando se compensaran las carencias alimentarias. Tampoco abusar del secador va a hacer que te quedes calva, aunque sí podría debilitar tu pelo e incluso generar un desprendimiento, pero que, en todo caso, sería temporal. Con los hábitos de vida sí debes tener cuidado. Hay un tipo de alopecia, la llamada ‘por tracción’, que se produce por llevar peinados muy tirantes (estos generan un daño en el folículo que acaba por destruirlo). Por eso no es bueno peinarse así de forma continuada.

El pelo y la píldora

“Sería fácil establecer que la píldora anticonceptiva puede provocar la caída del pelo en mujeres predispuestas. Pero también se describe que algunas mujeres que no experimentan caída mientras la toman, sí la sufren al dejarla, debido a los cambios hormonales. El grado de desprendimiento de cabellos es muy variable entre las pacientes que toman la píldora y abarca desde pérdidas evidentes hasta casos indetectables e incluso con resultados beneficiosos”, apunta el doctor Vila-Rovira.

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