Me jubilo, ¿qué voy a hacer?

La jubilación es una etapa trascendental para el individuo. Te contamos cómo afrontarla.  

La jubilación es una etapa trascendental para el individuo. Supone un sinfín de cambios que la desaparición de la vida laboral conlleva: psicológicos, familiares, económicos, sociales… La clave es saber afrontarlo.

 

Lo primero que se plantea una persona cuando se jubila es: ¿Qué voy a hacer ahora? Y para responder a esta cuestión nos hemos puesto en contacto con María Dolores Ortiz, Psicóloga clínica, experta en Gerontología. “La utilización del tiempo libre es un gran reto. Es el momento de pensar en todo aquello que fomente el desarrollo personal”.

 

Son muchas las personas jubiladas que comienzan de nuevo a estudiar (buen ejemplo de ello es el éxito obtenido con las universidades para mayores) o a incorporar nuevos conocimientos, como el uso de las nuevas tecnologías. También hay quien se anima a mejorar o aprender idiomas, o a disfrutar con la música.

 

Es muy bueno mantenerse activo. Andar, realizar rutas de senderismo, natación, gimnasia o taichí son actividades muy recomendables.

Por supuesto, es fundamental valorarnos como personas que somos y no en función de ‘lo que hemos sido laboralmente’; se trata de construir un nuevo estilo de vida en el que aprovechemos nuestras potencialidades y mejoremos los vínculos familiares y de amistad”. Lo que está claro es que el fin de la actividad laboral no implica el término de la vida, sino el inicio de una etapa que puede ser mucho mejor. Todo depende de cómo la afrontemos.

 

Por último, explica la psicóloga, hay una cuestión a la que también se tiene que enfrentar toda persona que se jubila, y en la que no se suele pensar de antemano, que es el cambio que va a experimentar su relación de pareja. "Marido y mujer deben aprender a convivir de nuevo, a estar muchas más horas el uno al lado del otro. Construir otra vez una vida juntos”. Y ese es un gran reto.

Mar

Mar Pastor

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