Migraña. 1 problema, 3 enfoques.

Llamamos así al dolor de cabeza intenso, y muchas veces incapacitante, que suele ir acompañado de náuseas y vómitos. Muchas personas la sufren después de tomar queso o chocolate. Estos y otros alimentos son ricos en histamina, una sustancia que algunas personas no metabolizan bien. ¿Te pasa a ti? Revisa tu dieta.

Cinco millones de españoles sufren crisis de migraña y la mayoría de ellos (tres cuartas partes) son mujeres. Es, por lo tanto, un problema que nos afecta de forma especial y del que todavía se desconoce exactamente la causa. Sin embargo, recientes investigaciones relacionan este tipo de cefaleas con la deficiente metabolización de una sustancia, la histamina, que contienen, en mayor o menor medida, todos los alimentos presentes en nuestros menús cotidianos. Por eso, las personas predispuestas deben cuidar su dieta y evitar el consumo de productos ricos en esta molécula.

LA HISTAMINA, ¿CULPABLE?
Esta sustancia es imprescindible para la vida ya que, entre otras cosas, actúa como neurotransmisor, regula las funciones del estómago y participa en las reacciones inmunes. Si se metaboliza correctamente (como ocurre en las personas sanas), no hay ningún problema, pero si falta alguna de las enzimas implicadas en este proceso, se acumula en el organismo causando efectos adversos, entre ellos la migraña. Esta acumulación es la llamada histaminosis alimentaria.

¿POR QUÉ YO SÍ Y TÚ NO?
La enzima predominante en la metabolización de la histamina es la DiAmino Oxidasa (DAO). Pues bien, según el estudio MigraDAO, realizado en 2010 y dirigido por Carmen Vidal (catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona), el 95% de quienes padecen crisis de migraña tiene un importante déficit de DAO y, debido a ello, son incapaces de neutralizar el exceso de histamina que ingieren con los alimentos. En personas muy sensibles, el proceso puede agravarse con el consumo de alcohol y determinados fármacos, que también bloquean la actuación de la enzima.
La relación que existe entre la migraña y la DAO explica, entre otras cosas, que las mujeres embarazadas apenas la sufran, ya que, durante la gestación, la placenta produce una cantidad de DAO quinientas veces superior a lo normal.

ALIMENTOS QUE CONVIENE EVITAR
Todos tienen histamina en mayor o menor medida, pero hay algunos cuyo contenido es muy alto y pueden desencadenar crisis en personas especialmente predispuestas. Los más ricos en esta molécula son aquellos que tienen un largo proceso de maduración o que se almacenan durante bastante tiempo, como las conservas. Pero la lista incluye también frutas (fresa, naranja, piña o plátano) y verduras (tomates, espinacas o berenjenas). Quesos curados, embutidos, ahumados, salchichas, carne conservada durante más de 48 horas en el frigorífico, pescado azul y marisco tienen cantidades apreciables. Y también el chocolate y algunas bebidas fermentadas, especialmente el vino tinto y el cava.

TRES ENFOQUES DISTINTOS
Si eres una de sus víctimas, fíjate en lo que dicen nuestros expertos.
1. Neurólogo.
David Ezpeleta es coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología y neurólogo del Hospital Universitario Quirón de Madrid.
Tratamiento personalizado. ”Es importantes averiguar las peculiaridades de la migraña de cada paciente, descubrir las enfermedades que lleva asociadas –frecuentemente, ansiedad y depresión– y sacar a la luz los estilos de vida poco saludables, así como los factores estresantes individuales. No hay que olvidar que las personas que la sufren pueden tener entre uno y tres espisodios al mes, y que éstos pueden ser muy incapacitantes”. Esta enfermedad no suele acabar en urgencias. Sólo debemos preocuparnos, dice este experto, “cuando el tratamiento que normalmente seguimos no responde y el dolor se prolonga durante horas o días, o si hay un cambio en el patrón habitual de crisis de migraña”.

2. Osteópata. David Ponce dirige la Clínica Osteopática Ponce en Barcelona y es autor del libro Más amor y menos ibuprofeno. El dolor de
cabeza y las emociones.
Cuestión de emociones. Éstas influyen en nuestra vida diaria y alteran nuestro sistema nervioso. “La gestión de las emociones y el dolor están en la misma zona del cerebro, por lo que el estrés, la ansiedad y el dolor pueden retroalimentarse”, dice David Ponce. “El 80% de las migrañas está asociado a
la tensión muscular y a los bloqueos articulares, que desencadenan el trastorno del flujo sanguíneo y finalmente se traducen en migraña. Las emociones retenidas pueden provocar una crisis, y en todo caso la agravan o potencian la debilidad de alguna otra zona de nuestro cuerpo”. La buena noticia es que el 90% de los pacientes puede aliviar los dolores y, en muchos casos, eliminarlos.

3. Inmunólogo. Oscar Cáceres Wisim es Director Médico de la Unidad SHC Medical, del Hospital Viamed Sta. Ángela de la Cruz de Sevilla.
Ojo a la dieta. La clasificación Internacional de Cefaleas reconoce, desde hace dos años, que un mecanismo productor de migrañas puede ser la histamina. “Hay muchas personas que sufren un cuadro que últimamente se denomina  histaminosis alimentaria, que consiste en acumular histamina de forma crónica al ingerir determinadas cosas, y es que  ésta y otras sustancias que liberan las células inmunológicas de dichas personas producen inflamación de los vasos del cerebro. Si una migraña se debe a la histaminosis se podría curar controlando la leche, el trigo y el huevo. “Aunque la histamina también puede aumentar por el estrés, la contaminación y los cambios bruscos de temperatura”, concluye nuestro experto.

Continúa leyendo