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Por qué debes moderarte a la hora de “chupar” las cabezas de las gambas y demás crustáceos.

No es nuestra intención chafarte la Nochebuena, pero hay algo que debéis saber: cuidado con el cadmio.

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No es nuestra intención chafarte la Nochebuena y la comida de Navidad 24 horas antes de que se produzcan. Seguro que ya estás “salivando” pensando en el marisco que tenéis reservado para disfrutar en estas dos fechas especiales, pero hay algo que debéis saber: cuidado con el cadmio.

Es probable que solo te suene de la tabla periódica que estudiaste (o memorizaste) en secundaria, pero resulta que este mineral se acumula, entre otros alimentos, en la cabeza de los crustáceos. También está presente, según explica el Ministerio de Consumo en una nota informativa publicada a raíz de la advertencia de la Dirección General de Sanidad y Protección de los Consumidores (DGSANCO) de la Comisión Europea, en “en despojos comestibles como el riñón, el hígado y las vísceras de algunos animales”. 

Además, “en productos de origen vegetal, los mayores niveles se encuentran en algas, cacao, setas silvestres y semillas oleaginosas”, indica Consumo, que apunta que son los cereales el “el grupo de alimentos que más cadmio aporta a la ingesta total no por contener un nivel alto, sino debido a que supone una parte muy importante de la dieta”.

En las sopas y demás elaboraciones donde se aprovecha el contenido de la cabeza de las gambas el cadmio se diluye más, así que su concentración es menor.

El problema está en el cadmio

De todos modos, esta es una pieza informativa, no alarmista. El cadmio es una realidad, está presente en alimentos como los crustáceos y el Ministerio de Consumo recomienda “limitar, en la medida de lo posible, el consumo de la carne oscura de los crustáceos, localizada en la cabeza, con el objetivo de reducir la exposición de cadmio”. Todo esto es cierto. Pero también lo es que no es un riesgo para la salud darnos un pequeño homenaje un par de días al año con el marisco, así que no tienes que renunciar a uno de tus placeres favoritos de la cena de Nochebuena, te explicamos por qué.

Explica Marta Verona, que es cocinera pero también dietista nutricionista, que el cadmio la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), máxima autoridad europea en materia alimentaria, fija la cantidad máxima de cadmio que el ser humano puede ingerir. “La ingesta semanal tolerable de cadmio es de 2,5 microgramos por kilogramo de peso corporal”.

Por otro lado, aporta un dato esencial para saber si podemos chupar las cabezas de las gambas sin miedo al cadmio: “Una persona que pese alrededor de 70 kg, puede ingerir un máximo de 0,175mg de cadmio a la semana. ¡Pues bien! 1 kg de cabezas de gamba tienen 2 mg de cadmio”, indica Verona.

En base a uno y otro dato, ya solo queda hacer un cálculo matemático que la chef y experta en alimentos hace por nosotros. “Si la cabeza de una gamba pesa alrededor de 5 g, tendríamos que tomar casi 100 g de cabezas de gamba para alcanzar las ingestas mínimas”, argumenta. Esto, en una semana, equivale a comer el contenido de 20 cabezas de gambas. 

En definitiva, como ves, aunque alguna persona cena gambas como plato principal en Nochebuena, no entraña peligro chupar la cabeza del puñado de gambas y demás crustáceos que disfrutarás estas fiestas. Lo que sí es importante es conocer que esta relación entre el cadmio, marisco y salud existe y que por ello se recomienda un consumo moderado. 

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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