El motivo por el que no debes dejar las conservas abiertas en la nevera

Hay dos hábitos muy comunes: no cambiar de recipiente el pescado y tardar días en consumirlo, que deberíamos cambiar.

A raíz de un caso real difundido recientemente a través de la Asociación Española de Pediatría, te recordamos por qué debes consumir relativamente rápido las conservas que dejes abiertas en la nevera y el motivo por el cual debes cambiarlas de recipiente. Ninguno de las dos casos está habitual en la mayoría de hogares, y debería serlo.

Hace unos días, la AEP divulgó un caso real de dos mellizos de 9 años y su madre que presentaban síntomas compatibles con una intoxicación alimentaria. Los pacientes mostraban, dicho en un lenguaje vulgar, no médico, manchas blanquecinas en la piel del torso y conjuntivitis en los ojos, síntomas que cualquier persona no experta en medicina rara vez sería capaz de vincular a una intoxicación alimentaria. Estas solemos asociarlas a dolores estomacales, náuseas, mareos o vómitos. Sin embargo, son totalmente compatibles con la escombroidosis, la intoxicación alimentaria más habitual por consumo de pescado en mal estado

En el caso concreto descrito, la intoxicación, explica el científico Antonio Guerrero en Twitter, se debía a la ingesta de un bocadillo de atún en conserva procedente de una lata abierta de varios días en la nevera. Una hora después, los síntomas ya eran tan visibles como se aprecia en las fotografías. 

Parece mentira que algo tan básico como atún en lata reutilizado tras varios días en la nevera pueda suponer un problema de salud así de grave. Es más, también se pueden producir síntomas estomacales en el caso de la escombroidosis, no solo cutáneos. 

La escombroidosis es real y deberíamos conocerla todos, ya que se pueden minimizar los riesgos de que aparezca con dos hábitos muy sencillos: guardando las conservas de pescado en un recipiente diferente al original (un tupper de vidrio bien cerrado, por ejemplo) y consumiendo su contenido lo más pronto posible desde que se abre la lata o el tarro de conservas en cuestión. Además, ha de conservarse siempre en frío, a menos de 0 grados de temperatura. Esto es, dentro del frigorífico siempre. 

En ello inciden numerosos expertos en alimentación y Salud. Por ejemplo, el tecnólogo de alimentos Miguel Àngel Lurueña: “Si no conservamos el pescado en buenas condiciones se forma histamina, que no se destruye al cocinar”, dice. Es habitual sobre todo con el atún y el bonito, pero también puede pasar con otro de los pescados que más se consumen en conserva, la caballa. 

Estas bacterias formadas por una mala conservación son las responsables de la escombroidosis. La urticaria, los vómitos, las manchas en la piel, los vómitos, las náuseas o el dolor de cabeza, entre otros, son los síntomas compatibles con este tipo de intoxicación alimentaria que según explica Antonio Guerrero, profesoral especializado en enfermedades infecciosas y microbiología clínica, se debe tratar (de urgencia) con antihistamínicos.

En definitiva, ya sabes por qué debes ser responsable en la manera en la que guardas y consumes las conservas de pescado que abras en casa. El motivo es de carácter sanitario: evitar una posible intoxicación alimentaria en quienes lo consumáis en casa. 

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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