Este es el motivo por el que la fruta congelada siempre se vende cortada en trocitos

Hay motivos prácticos en este habito de los supermercados, pero detrás se esconde también una razón que tiene que ver con el estado de conservación de los alimentos congelados.

Te habrás percatado a poco que seas un poco observador u observadora en tus visitas al supermercado que de un tiempo a esta parte estos dedican un espacio bastante amplio a las frutas y vegetales congelados.

El de tener este tipo de alimentos en el congelador es un hábito muy interesante porque es un recurso puntual para mejorar la dieta en casa. No mantienen la misma calidad que recién picadas, pero siguen manteniendo sus propiedades nutricionales y buena parte de su sabor original. Son muy interesantes para elaboraciones como las cremas, frías o calientes, y como aderezo de ensaladas, desayunos y meriendas. Con yogur, en porridge, con queso batido, etcétera. 

De lo que es probable que no te hayas percatado antes es de que las frutas que se venden congeladas o bien son de pequeño calibre, como es el caso de los frutos rojos, o bien están siempre ya preparadas; peladas y cortadas. 

El punto de congelación

Esto se debe a una razón práctica que además es doble. Por un lado, porque abultan menos en el congelador que enteras. Y, por otro lado, porque de esta manera se puede racionar mejor y también es más sencillo calcular lo que se necesita utilizar en cada ocasión. Además, no nos vamos a engañar, es más cómodo, de modo que es más atractivo el producto final a la ora de decidir si comprarlo o no.

Todo esto es cierto. Pero hay una razón más que no debemos perder de vista. No es práctica, sino que tiene que ver con su conservación, ya que al estar cortada en trozos pequeños se consigue una congelación rápida y que “el punto de congelación se alcance lo más rápido posible en el centro del producto”, explica Aitor Sánchez dietista nutricionista, escritor y divulgador en sus canales de redes sociales conocidos como Mi dieta cojea.

Apunta Sánchez que “Si metes la pieza entera, el centro de la fruta va a tardar mucho menos tiempo en alcanzar los 18 grados bajo cero de temperatura”. Esto, a su vez, permite que la fruta se mantenga en un mejor estado; más apetecible por lo menos, ya que no se oxidará y mantendrá un aspecto similar al que tiene cuando la consumimos recién pelada y cortada. 

Recuerda, además, que puedes conservar la fruta en el congelador también en puré o, en el caso de las que lo permitan, como es el caso del plátano, machacada previamente. 

La fruta cortada no congelada, siempre en la nevera

En el caso de que piques fruta fresca y te sobre en el momento de su consumo, es muy importante que o bien la congeles o bien la guardes en la nevera. Nunca debes conservarla a temperatura ambiente, ni siquiera en invierno, ya que en el interior de las casas no hay una temperatura suficientemente baja para frenar la velocidad a la que se multiplican las bacterias. 

Las frutas son muy sanas y seguras, pero no están exentas de riesgos: hay bacterias patógenas, como Salmonella, Listeria y Escherichia coli, que pueden contaminarlas y multiplicarse en ellas”, apuntan desde Salud de la Comunidad de Madrid antes de recomendar lo que todos los organismos especializados en salud y nutrición, que conservemos la fruta cortada siempre en la nevera.  

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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