Niños y nitratos: precaución en las verduras

No hay debate: los hábitos que generemos en los niños, continuarán cuando sean mayores. El consumo de verduras es algo que debemos iniciar con los purés y seguir poco a poco. Pero no todas las verduras son recomendables en los primeros años de vida ¿Por qué? Por los nitratos.

Estos nitratos se encuentran en muchos alimentos porque están presentes en el medio ambiente de forma natural, pero es cierto que algunas actividades agrícolas, como uso en fertilizantes (beneficiosos para muchos motivos), pueden alterar el ciclo del nitrógeno y aumentar la cantidad de nitratos. Al final todo vuelve, otro motivo más para cuidar el medio ambiente.

Niños y nitratos
Foto: Istock

Algunos vegetales acumulan los nitratos en sus partes verdes y es de ahí de donde viene nuestra principal fuente a ellos. El nitrato no es especialmente tóxico, el problema es cuando se convierte en nitrito normalmente por reducción bacteriana en los alimentos, por el procesado, almacenamiento o directamente en nuestro propio organismo.

Las cantidades máximas de nitratos están fijadas por normativa donde se establecen los límites máximos de contaminantes en alimentos. Esto hace que se controle también gracias a las buenas prácticas agrícolas...  Algunos otros factores también influyen en la cantidad de nitratos, siendo, por ejemplo, más elevados en cultivos de invierno o en países del norte de Europa por falta de luz. En cambio, a mayor intensidad lumínica, menor será el contenido en nitratos.

¿Qué dicen las Autoridades en Seguridad Alimentaria?

En 2010 concluyeron que el consumo de estos vegetales no supone un problema para la mayoría de los niños. Eso sí, no se podían obviar los potenciales efectos agudos en bebés y niños hasta tres años que consumían altas cantidades (repito: altas cantidades) de vegetales como espinacas con elevados niveles de nitratos.

Uno de sus aportes fue aclarar que el almacenamiento inadecuado de este tipo de verduras durante largos periodos de tiempo a temperatura ambiente, más aún en puré, aceleraba la conversión de nitratos a nitritos.

Es necesario remarcar que las recomendaciones de restricción de estos vegetales son sólo para los niños de hasta tres años a partir de ahí, ya sabéis frutas y verduras a saco.

¿Qué riesgo corren cuando su alimentación se basa en estos alimentos?

Los nitritos en sangre compiten con el oxígeno para unirse a la hemoglobina produciendo metahemoglobinemia, así que el transporte de oxígeno será más complicado.

Los bebés expuestos a muy altas concentraciones (repito por segunda vez: muy altas), pueden llegar a tener el síndrome del bebé azul por la falta de oxígeno que llega a los tejidos. Como el base de la seguridad alimentaria es la precaución, se recomienda evitar en el primer año de vida e incluir poca cantidad entre 1 y 3 años.

Por suerte hay muchísimas verduras, podemos combinar cada día sin que adultos y niños se aburran.

¿Cuánto deberían consumir?

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, indica unas tablas con recomendaciones según alimentos y edad:

Espinacas y acelgas

Se recomienda evitar antes del primer año de vida o no superar los 25 gramos al día en niños de 4-6 meses y no mayor a 35 gramos al día entre 6 y 12 meses. Entre 1 y 3 años, no consumir más de 45 gramos al día.

Borraja

Se recomienda no incluirla antes de los 3 años.

Además, cuando cocinemos las verduras nunca las mantendremos a temperatura ambiente, ya sea enteras o en puré. Deben conservarse en refrigeración si se van a consumir en el mismo día. Si no va a ser así, es mejor congelar. Tranquilos, una buena congelación no hace que se pierdan más nutrientes.

El lavado y la cocción van a contribuir a reducir el contenido en nitratos, así que es recomendable desechar el agua de cocción.

¿Reducimos el consumo de vegetales?

Rotundamente: NO. Siempre compensan los beneficios de comer verduras frente a estos detalles que se controlan y para los que se hacen recomendaciones.

Al embutido también se le añaden nitratos que se transformarán en nitritos, así que, si hay que evitar el consumo de un alimento en niños por los nitratos, que no sean las verduras.

Recodad, frente al miedo: conocimiento.

Gemma del Caño

Gemma del Caño

Licenciada en Farmacia con especialidad en I+D+i e Industria. Máster en biotecnología, innovación y seguridad alimentaria. Trabaja desde hace 10 años en la industria alimentaria en I+D+i, Calidad y Dirección técnica. Profesora asociada en el Grado de Nutrición y Dietética de la Universidad Europea Miguel de Cervantes en las asignaturas Legislación Alimentaria y Política Alimentaria, así como en diferentes Máster. Autora del libro 'Ya no comemos como antes, y menos mal'. Colaboradora en diferentes medios de comunicación: RTVE, CyLTV, A3media, Salud Sin bulos y en plataformas de divulgación científica como Naukas y Desgranando Ciencia.

Continúa leyendo