¡No renuncies a la pizza! Éstas son sanas y fáciles de hacer

Aunque el buen tiempo nos incite a tomar platos más fresquitos como las ensaladas o el gazpacho, a veces es imposible renunciar a las ganas de comernos una buena pizza

Prepáralas en casa

Este plato italiano no tiene porqué no ser saludable y estar repleto de grasas, porque si te animas a cocinar estas que te proponemos aquí, no solo disfrutarás con cada bocado sino que además no vas a ingerir tantas calorías como piensas.

Lo primero que debes saber si quieres deleitarte con esta gran comida y que no te engorde en exceso, es que cuanto más queso tenga peor. Es decir, a más cantidad de este ingrediente, más calorías sumarás a tu cuerpo. Por eso te recomendamos que te olvides de la pizza cuatro quesos (300 calorías por 100 gramos)

Lo segundo que deberías tener en cuenta es la hora del día a la que la ingieres. Aunque es muy apetecible el plan de peli y pizza por la noche, es mejor que ésta solo la comas a medio día porque cuanto más tardía sea la hora a la que la devores, menos tiempo tendrás para quemar lo que has consumido y por tanto se acumulará en tu cuerpo en forma de grasa.

Además, hay que tener en cuenta que como buen abanderado del fast food, se suele acompañar por refrescos, los cuales no solo te hinchan sino que también aportan gran cantidad de azúcares a tu organismo.

En resumen, no tienes porqué temer este típico plato italiano, lo único que debes hacer es no añadir demasiado queso, comerlo cuanto antes mejor, y siempre utilizar ingredientes naturales. Deja a un lado las cadenas de comida rápida y prepáralas en casa.

Cómo hacer la masa casera

Aunque en algunos supermercados puedes comprar bases de pizza o hacerlas con masa quebrada, lo mejor es que la hagas tú. Para ello necesitas: 400 gramos de harina, 8 gramos de levadura fresca de panadero, 230 mililitros de agua y 10 gramos de sal.

Lo único que tienes que hacer es mezclar todos los ingredientes hasta conseguir una masa elástica. Deja reposar tapada durante una hora. Por último, estírala y rellena. 
Al colocarla en la bandeja no olvides esparcir un poco de harina para que no se pegue.

Pizza de tomate, calabacín, cebolla y pavo

Echa tomate triturado natural, nunca de bote. No hace falta que el tomate esté pasado antes por la sartén porque con el calor del horno se hará y nos evitaremos el aceite. Como somos conscientes de que es difícil concebir una pizza sin queso, intenta que éste sea bajo en grasas y espárcelo muy bien por la masa. Corta el calabacín en rodajas muy finas para que puedan hacerse en el horno y añádelas junto con el pavo y la cebolla. Métela en el horno y espera a que esté lista.

Pizza de atún, pimiento y cebolla

Después de colocar la salsa de tomate y un poco de queso light, añade el atún, el pimiento cortado fino y la cebolla y métela en el horno a 180º

Pizza de tomate, piña, cebolla y pavo

A la base con la salsa de tomate y el queso, le vamos a incluir el pavo finas lonchas, la cebolla y el tomate cortado en rodajas. Aunque somos conscientes del eterno debate de la piña en la pizza, nosotros apostamos por ella. Para que no tenga azúcares añadidos, evita comprarla en almíbar y échala natural.

Pizza de verduras

Esta pizza puedes hacerla a tu gusto, lo único que debes tener en cuenta es que las verduras deben estar cortadas finas para que se puedan hacer directamente en el horno. Si necesitas cocer antes algunos ingredientes como el brécol o la zanahoria, escúrrelos muy bien para que suelten todo el agua posible antes.

Nosotros te proponemos que incluyas: calabacín, cebolla, pimiento, aceitunas y tomate en rodajas.

¿Un plus?

Esparce siempre un poquito de orégano para dar más sabor a la pizza. Si eres un amante del queso y realmente te resulta difícil prescindir de él, puedes echar encima mozzarella natural en rodajas.

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