Estos son los nutrientes que te aportarán más energía a través de una dieta saludable

Una dieta rica en carbohidratos complejos y rica en proteínas, con el aporte extra de alimentos ricos en grasas saludables, más una correcta hidratación, son la mejor forma de que las pilas no se agoten a lo largo del día antes de lo deseado.

Alimentación llena de nutrientes (Foto: depositphotos)
Alimentación llena de nutrientes (Foto: depositphotos)

En la vida adulta serán muchos los días en los que te habrás ido a la cama pensando que no te queda un gramo de energía. Si no es el trabajo, son los niños, el poco tiempo libre o cualquier otro asunto, a veces incluso la mezcla de todos, los que provocan esa sensación de agotamiento. Hay consejos que se pueden aplicar para mejorar que son fáciles de decir pero difíciles de ejecutar como conseguir, por ejemplo, reducir los niveles de estrés y ansiedad. Sin embargo, hay otros que no cuesta tanto aplicar y que son realmente efectivos; el que más, seguramente, mejorar tu alimentación con una dieta rica en nutrientes que te aporten energía de una forma saludable. 

El cuerpo es un depósito de combustible que funciona de forma autónoma a la hora de convertir lo que ingerimos en energía. Solamente necesita que le proporcionemos, como ocurre con los coches, dicho combustible, y que este sea de la mejor calidad posible. Él hace el resto por nosotros, pero si la gasolina no es buena, es posible que se esta se acabe antes de que acabe el día. En el caso concreto de la energía, son los carbohidratos, y en menor medida las proteínas y las grasas -de ellas tira el cuerpo para generar energía cuando los primeros se agotan-, la fuente de energía más rica para el organismo. 

En todo caso, lo que el organismo hace es metabolizar los nutrientes que provienen de los alimentos que comemos y bebemos en componentes más pequeños. En el caso concreto de los carbohidratos, que son de dos tipos, simples y complejos, el cuerpo descompone el azúcar en la sangre y las células sanguíneas usan dicha glucosa para proporcionar energía. Es importante también conocer la diferencia entre unos carbohidratos y otros, ya que los complejos tardan más en ser digeridos y absorbidos por el organismo que los simples, de asimilación rápida, ideales para una explosión de energía a corto plazo -las barritas energéticas que toman los ciclistas, por ejemplo- pero nada recomendables si tu objetivo es mantener una dieta saludable.

Alimentos ricos en carbohidratos

Pensarás que la parte teórica, aunque está fenomenal conocerla, poco te sirve a la hora de la verdad. Y tienes razón, de nada te sirve dicha información si no va acompañada de una lista de alimentos ricos en carbohidratos, tanto de un tipo como de otro. 

Los complejos están presentes en cereales con alto contenido en fibra, en los panes y pastas integrales, detalle este último fundamental también para que estos alimentos sean mucho más saludables. No basta con leer en el etiquetado “integral”, sino que lo recomendable es acudir al detalle de la lista de ingredientes y comprobar que efectivamente el porcentaje de cereales y harina integral es alto. Las verduras con almidón y legumbres como los frijoles también son ricos en carbohidratos.

Cualquier alimento que aporte carbohidratos complejos saciará más, lo que ayudará a controlar la sensación de hambre y por lo tanto ayudará a comer de una forma más sostenida y saludable. No ocurre así con los carbohidratos simples, provenientes en su mayoría de productos ultraprocesados como las galletas, dulces o bebidas azucaradas. Todos ellos son perfectamente prescindibles porque la energía que aportan desaparece en muy poco tiempo, además de ser perjudiciales para la salud por muchos otros motivos. 

Alimentos ricos en proteínas

Junto a los carbohidratos complejos, es necesario equilibrar la dieta con alimentos ricos en proteínas como la carne blanca -pollo y pavo, por ejemplo-, el pescado, las legumbres y otros alimentos específicos ricos en grasas saludables como los frutos secos, el aceite de oliva virgen extra o el aguacate, si bien todos estos últimos aportan también muchas calorías, de ahí que su consumo deba ser estable en el tiempo pero moderado. 

La importancia de la hidratación

Y, por último, no hay aporte suficiente de energía por muy bien que se coma si el cuerpo no está correctamente hidratado. Es fundamental por eso beber igual de bien que uno se alimenta, y nada como el agua para ayudar al organismo en este sentido. Limitar al máximo el alcohol y por supuesto las bebidas azucaradas y con cafeína es aconsejable porque, a pesar de la creencia popular asentada de que estas últimas aportan energía, lo que provocan en el organismo es algo parecido a lo que les pasa a los niños cuando toman chocolate, un subidón inmediato acompañado de una depresión caracterizada por el agotamiento. 

También te puede interesar:
Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

Continúa leyendo