Nutrientes y hábitos que cuidan el esqueleto

Revisa tu alimentación y el estilo de vida.  Minimizarás el debilitamiento de la masa ósea.

Revisa tu alimentación y el estilo de vida.  Minimizarás el debilitamiento de la masa ósea.

 

Aumenta las reservas de vitamina D

“Sin ella”, explica Marta Fernández de Angulo Martínez, nutricionista de SHC Medical, “el organismo no puede asimilar el calcio”. Toma el sol y llena la despensa con pescado azul, yogures enteros y cereales integrales. Da esquinazo al tabaco. La nicotina afecta negativamente a los osteoblastos (células responsables de la formación de nuevo hueso) y aumenta el riesgo de sufrir osteopenia y osteoporosis. “En la primera patología se detectan bajos niveles de tejido óseo y en la segunda hay un deterioro grave en la ‘arquitectura’ esquelética”.

 

No sigas dietas  restrictivas

Hacer un régimen de adelgazamiento muy estricto puede impedir que el organismo reciba la cantidad adecuada de magnesio. “Si no hay un aporte correcto de este mineral, no se activan las enzimas precursoras del nuevo hueso ni tampoco la hormona que regula el equilibrio del calcio-fósforo en el organismo”.

Vigila el aporte de fósforo

Excederse con este mineral es fácil. Está presente en las proteínas vegetales y animales y también en aditivos y suplementos nutricionales (fosfatos). Abusar de él en la dieta impide el equilibrio correcto entre el fósforo y el calcio, lo que acelera la desmineralización de los huesos.

 

Muévete

Practica deporte de forma regular, sobre todo ejercicios de resistencia. Estimulan el hueso, le dan solidez y fijan el calcio.

 

Cuidado con la fibra

Aunque es necesaria, un exceso de fibra insoluble  (presente en cereales, pan y algunos frutos secos) limita la correcta absorción del calcio. “El ácido fítico que contienen impide un adecuado procesamiento”.

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