Palpitaciones, ¿a qué se deben?

¿Por qué sentimos palpitaciones? ¿Se debe percibir el trabajo que nuestro corazón realiza para bombear sangre?

¿Por qué sentimos palpitaciones? ¿Se debe percibir el trabajo que nuestro corazón realiza para bombear sangre? Resolvemos todas las dudas.

 

Qué son las palpitaciones

"Las palpitaciones son la sensación incómoda cuando se es consciente del propio latido cardiaco", explica el doctor Juan Sterling Duarte, de la Unidad de Cardiología, Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima (Vigo). El corazón puede parecer latir más rápido o más fuerte de lo normal, o pueden ser latidos irregulares...

 

Por qué se producen

El corazón regula sin cesar sus latidos para adaptarse a nuestras necesidades. A veces, de forma completamente normal y sin que lo podamos percibir, uno de esos latidos se desubica en la cadencia y se adelanta. Cuando sucede, sentimos como si el corazón diera un salto y luego se detuviese un instante. Esto sucede porque, al latir antes de tiempo, bombea la sangre estando aún medio lleno y precisa hacer más esfuerzo. Entonces, el latido siguiente se retrasa unos instantes y así se recupera el ritmo normal (es la sensación de que se detiene).

¿Hay algún problema?

"Las palpitaciones cardiacas son normales y ocurren en momentos de estrés, miedo o ejercicio", dice el doctor. No obstante, también se pueden notar si "se bebe mucha cafeína o alcohol; si se tiene fiebre; se fuma o consume drogas; se padece anemia; se tienen problemas de tiroides; se es diabético y se experimenta un cuadro bajo de azúcar en sangre; por medicamentos como píldoras para adelgazar o descongestivos; en diferentes condiciones cardiacas, como el prolapso de la válvula mitral u otras valvulopatías o cardiopatías isquémicas", añade.

 

Cuándo ir al médico y cuál es el tratamiento

Siempre que se noten con cierta frecuencia se ha de ir a consulta, ya que pueden indicar algunas enfermedades cardiacas.

 

¿Tratamiento? "A menudo la primera medida que se toma para tratar la arritmia es la administración de medicamentos antiarrítmicos, tales como los digitálicos, los betabloqueantes  y los bloqueantes cálcicos. Otros tratamientos incluyen las intervenciones transcatéter, los dispositivos implantables y la cirugía (en casos extremos). También, como hábitos a adquirir, se establece reducir el número de estimulantes (café, cacao, té, bebidas energéticas...), dejar de fumar y apartarse del alcohol". 

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