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Pan integral vs pan blanco: principales diferencias

El objetivo de esta pieza es sencillo: que la próxima vez que estés delante de todas las opciones de panes que hay puedas elegir con conocimiento de causa.

Pexels
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El pan es un universo tan amplio que da para escribir un libro. Con la proliferación de tantas opciones en el mercado, no siempre es fácil elegir, y menos con conocimiento de causa, así que a continuación vamos a resolver una de las dudas más extendidas entre la población no experta en la materia: las diferencias que hay entre el pan blanco y el pan integral.

Puede que hayas oído que el pan integral es más saludable que el blanco. Así lo repiten hasta la saciedad la mayoría de los dietistas nutricionistas que divulgan sobre alimentación en las redes. Esto es cierto, pero hay un matiz muy importante que conviene aclarar (ellos lo hacen): que consideramos pan integral. 

Cuando los expertos hablan de panes integrales se refieren a aquellos que en su composición no tienen aditivos y donde solo hay harinas integrales de calidad. Estas son aquellas que se elaboran a partir del grano completo. Esta es una cuestión que ya no lleva a confusión tanto como antes de que se aprobara la ley vigente en nuestro país en relación al pan porque esta solo permite que se etiquete como pan integral a aquel que está hecho con harinas integrales al 100%. Pero dado que antes sí podían autodenominarse así panes que llevaban también harina común, refinadas, es bueno insistir en ello. 

Harinas refinadas o sin aditivos

Por pan blanco entendemos aquellos que están elaborados con harinas refinadas, que pasan por un proceso previo en el cual se separa el salvado del germen del cereal. Esto hace que sean menos saludables que las de grano completo. De entrada, porque tienen una cantidad de fibra natural muy inferior, y también porque son, entre otras cosas, más difíciles de digerir. 

Además, las harinas integrales sacian más, por lo que ayudan a controlar las cantidades y, aunque no son tan relevantes como otros ingredientes a nivel nutricional, si son más beneficiosas para la salud que las harinas refinadas. Sobre todo por el mencionado aporte de fibra natural.

Dentro de los “panes blancos” hay multitud de variedades que se pueden elaborar con harinas refinadas de distintos cereales. Y ocurre exactamente lo mismo con los panes integrales y las harinas procedentes de grano completo. Lo importante es que sepamos cual es la diferencia esencial entre ambos grupos de panes y que a la hora de elegir pan, sobre todo para consumo diario, prioricemos que esté hecho con ingredientes naturales en su totalidad al precio, que suele ser inferior si su origen es industrial. 

No es la única diferencia entre el pan industrial y el blanco la del precio porque, por ejemplo, su masa fermenta menos tiempo y tampoco se respeta el tiempo de reposo que sí tienen los panes llamados artesanales. Esto repercute de manera indudable en la calidad del producto, que eso sí, suele ser más caro por una cuestión obvia: se tarda más en hacerlo y los ingredientes naturales que utiliza son de mayor calidad en la inmensa mayoría de casos. 

Por lo menos, ahora, cuando escojas establecimiento para adquirir el pan y también cuando estés en él, delante de las distintas opciones de pan, escogerás con conocimiento de causa porque ya sabes cuales son las grandes diferencias entre los panes integrales y los blancos.

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