Patata Vitelotte: qué es y cómo cocinarla

¿Sabes qué es la patata Vitelotte, qué la diferencia de la tradicional y cómo cocinarla? Te contamos todo lo que necesitas saber sobre este tipo de patata.

La patata Vitelotte o patata violeta recibe este nombre por su tonalidad violácea y, además de lo vistoso de las recetas que podemos preparar con ella, tiene un aroma, unas propiedades y una textura que la diferencian de las patatas tradicionales.

El tono violeta de la patata Vitelotte no tiene siempre la misma intensidad, de hecho, hay variedades que tienden hacia tonalidades más azules o, incluso, un morado oscuro casi más cercano al negro que al violeta. La piel de este tubérculo es más oscura y la carne de un color violeta o azulado algo más claro. A pesar de su aparente “rareza”, la patata vitelotte tiene numerosas utilidades en la cocina y, además, posee nutrientes que merece la pena destacar.

Las patatas violetas o Vitelotte son ricas en antioxidantes (sobre todo gracias a su alto contenido en antocianinas, responsables también de darles ese color tan particular), característica que comparten con otros alimentos de color violeta, como los arándanos (puedes saber más sobre el color de los vegetales y sus nutrientes en nuestro artículo “El significado del color de los alimentos”). Por ello, este tipo de patata es eficaz para combatir el colesterol alto y otras enfermedades cardiovasculares.

Otro de los beneficios de las patatas Vitelotte o patatas moradas es que tienen propiedades que ayudan a reducir la hipertensión, como reveló un estudio realizado por la Universidad de Scranton en Pennsylvania. Además, también es reseñable su alto contenido en vitamina C y la presencia de potasio y otros nutrientes en la piel, por lo que cocinarla sin pelar también es una buena alternativa.

Si nos centramos en sus propiedades antiinflamatorias, hay que señalar que las patatas vitelotte o moradas también son efectivas para dolencias con estos síntomas gracias a las ya citadas antocianinas.

Aunque son más frecuentes en América Latina y son originarias de Perú, se pueden encontrar con cada vez más facilidad en supermercados y tiendas especializadas en cocina.  

Las patatas Vitelotte pueden ser de diferentes formas, pero lo más frecuente es que sean bastante alargadas y no tan redondas como las patatas tradicionales.  

En cuanto a su sabor, es muy similar al de la patata tradicional, aunque quizá sea un poco más suave, al igual que su textura. Su aroma recuerda al olor de las nueces.

¿Por qué recurrir a ellas si no son tan diferentes a las patatas tradicionales? Por sus mayores propiedades nutricionales y beneficios y por el juego que nos puede dar su tonalidad para elaborar recetas visualmente más atractivas y llamativas.

Formas de cocinar la patata Vitelotte

Las patatas Vitelotte se pueden asar, freír, cocer, hervir… es decir, se pueden cocinar de formas muy distintas, al igual que las patatas blancas.

Es frecuente utilizarlas para hacer purés junto con otras verduras, ya que resultan muy llamativos. También se toman en ensaladas, en recetas con mariscos y pulpo, para acompañar un guiso de pescado o de carne y para hacer chips vegetales.

El mejor lugar para conservar estas patatas es un sitio en el que no haga mucho calor, no haya humedad y que sea oscuro.

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Cristina

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte curioso, interesante y emocionante sobre el mundo de la gastronomía y la nutrición. Bon Appétit!

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