Por qué el pescado es muy recomendable por ser tan alto en proteínas

Son muchos los alimentos que aportan tantos nutrientes a los seres humanos como este, pero pocos ofrecen tal cantidad de beneficios a cambio de tan poco.

Las proteínas son un nutriente esencial para el organismo por su multifuncionalidad y el peso que estas tienen en que el equilibrio sea siempre el correcto para que este funcione de forma saludable. 

Todas las personas las necesitan, aunque como es lógico no en la misma cantidad. Depende de las circunstancias personales y sobre todo de los hábitos diarios. No es lo mismo un deportista de élite que una persona que trabaja en una oficina 8 horas al día (o más, desgraciadamente). 

Por lo general, la media para una persona que suela llevar una vida más o menos sedentaria es de 0,9 a 1 gramo de proteína por cada kilo de peso corporal y día. Es un poco más en los hombres que en las mujeres, mientras que en seres humanos más activos puede verse aumentada dicha cantidad de forma considerable, como mínimo hasta 1,3 gramos diarios por cada kilo de peso corporal, y puede ser más en casos concretos donde la actividad física sea elevada.

Los pescados más ricos en proteínas

Aunque las proteínas se pueden obtener de suplementos, lo más recomendable es siempre hacerlo de alimentos naturales, entre los cuales el pescado es uno de los más saludables. Los huevos -fundamentalmente la clara-, los productos lácteos, la carne blanca como el pollo o el pavo, la carne de cerdo o los frutos secos como los cacahuetes y los pistachos son todos ellos ingredientes ricos en proteínas. También el marisco, pero es el pescado uno de los más interesantes porque además de ser alto en este nutriente, su composición es muy beneficiosa para la salud en múltiples aspectos, entre otras cosas porque es al mismo tiempo bajo en grasa. 

Sí es verdad que dentro de todos los pescados que habitualmente encontramos en la pescadería, son los más altos en grasas los que también aportan más proteínas. La merluza, por ejemplo, apenas llega a los 12 gramos de proteínas por cada 100, menos de la mitad de los casi 25 gramos por cada 100 del bonito. Atún, boquerón, anchoa y salmón también superan la media de contenido proteico del pescado, al sobrepasar los 20 gramos de proteínas por cada 100, si bien no son todos igual de recomendables, ya que como vienen advirtiendo desde hace tiempo los expertos en alimentación, los pescados grandes como el bonito o el atún tienen más riesgo de presentar mercurio, que es una sustancia perjudicial para la salud. Por eso, de los mencionados, los más pequeños como el boquerón, que también es pescado azul, es más recomendable aunque tenga menos proteínas que el bonito. 

El resto de especies que más solemos incluir en la dieta tienen casi todas un contenido proteico entre el 17 y el 20 %. Jurel, caballa, dorada, lenguado, bacalao, besugo, sardina o gallo son algunos de los pescados que se mueven en estos porcentajes de proteínas en su composición. 

De todos modos, no hay que volverse loco con la ingesta proteica diaria porque del mismo modo que la carencia es mala, también lo es el exceso, y las necesidades diarias mencionadas al comienzo del texto se alcanzan fácilmente con una dieta saludable, variada y equilibrada. 

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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