Pescados blancos y pescados azules: aprende a diferenciarlos y descubre sus propiedades

Debemos incluirlos en nuestra dieta para llevar una alimentación sana y equilibrada, pero no todos son iguales. Descubre su aporte calórico, sus nutrientes y sus especiales características.

Comer tres veces por semana pescado es indispensable en tu dieta y una de ellas, al menos, debe ser de pescado azul. El abanico de posibilidades de este producto marino es infinito y quizá vayas a la pescadería y te pierdas entre tanta variedad y no sepas exactamente cuál elegir, porque no todos son iguales, ni aportan los mismos nutrientes y calorías. La primera pregunta que te formulamos para despejar incógnitas es: ¿sabes diferenciar entre pescados blancos y azules? 

Para ponértelo fácil, aquí van los más consumidos de cada variedad. En el equipo de los blancos: merluza, rodaballo, rape, lenguado, gallo, besugo, y pescadilla. Entre los azules, salmón, atún, sardinas, boquerón, caballa, cazón, salmonete...

En cuanto a las diferencias, son importantes a tener en cuenta y podemos clasificarlas así.

1 - La cantidad de grasa.

Se consideran pescados azules aquellos que en alguna etapa de su ciclo biológico tienen al menos un 5% de grasa. Los que no llegan a ese nivel son blancos o magros, y suelen tener contenidos de grasa de entre el 1% y el 2%. La razón por la que unos tienen más que otros nos la da la propia naturaleza de las especies. Los azules, como el salmón, hacen largas migraciones y por eso necesitan acumular grasa y energía para poder hacerles frente. En cambio, los pescados blancos no realizan estos desplazamientos, lo que los hace más ligeros. ¿Sabías que la grasa es, precisamente, la que determina su denominación? A mayor cantidad de sebo, el pez adquiere una cierta tonalidad azul, de ahí el nombre que se les da para diferenciarlos.

También hay otros que están a medio camino, los pescados semigrasos que son aquellos que, dependiendo de la época del año, varían su porcentaje de grasa, como la anguila, la dorada, la lubina y el salmonete.

2 - Su fisonomía y su habitat.

No te pedimos que te pongas en plan biólogo marino, porque diferenciarlos es mucho más sencillo de lo que parece. Los pescados azules nadan en la superficie para conseguir alimento y suelen tener la cola en forma de flecha para ayudarles en sus desplazamientos, mientras que sus hermanos lo hacen en las profundidades y tienen la cola más redondeada o recta. Ya sabes en qué fijarte si tienes dudas cuando vayas a comprar.

pescados azules y blancos diferencias
Los pescados azules tienen la cola en forma de flecha / iStock.

 

3 - Las propiedades.

Los pescados azules son más calóricos, debido a su mayor cantidad de lípidos como es lógico. Pero mantened la calma, porque se trata de grasas insaturadas. Entre ellas el Omega 3, que es muy beneficioso para salud ya que cuida el corazón, reduce el nivel de colesterol y triglicéridos de la sangre y regula la tensión arterial, entre otras propiedades. También tienen vitaminas D, E y A. Cocínalos al horno, a la plancha o en papillot para que sean más ligeros. 

Los pescados blancos tienen pocas calorías, sabor suave y son ricos en vitaminas del tipo B. Algunos, además, aportan yodo. También son fuente de proteínas de alta calidad y minerales como fósforo, calcio, hierro y cobre. ¿Más beneficios? A diferencia de sus hermanos azules, son muy fáciles de digerir y resultan ideales para los niños.

Ahora que ya has hecho un pequeño máster sobre las diferencias entre pescados azules y pescados blancos puedes elegir y explorar las distintas formas de prepararlos. No olvides que los expertos en nutrición recomiendan comer, como mínimo, dos piezas de este alimento a la semana; si son tres o cuatro, mejor. Lo ideal es combinar de los dos tipos que hemos analizado para beneficiarse de sus distintas propiedades. 

 

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