Picor, eccemas, rojeces… ¿tu piel está bien?

Sabemos que es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, pero no por eso lo tratamos como merece...¿Qué podemos hacer para solucionarlo?

Sabemos que es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, pero no por eso lo tratamos como merece... El picor, los eccemas, las rojeces son síntomas de que algo no marcha bien. ¿Qué podemos hacer para solucionarlos?

 

Rosácea

“Se trata de un problema frecuente que los dermatólogos consideramos un tipo de piel. Algunos estudios apuntan a que una persona de cada diez padece enrojecimiento e inflamación de la cara; esto lo haría más frecuente que la diabetes o el asma”, dice la doctora María José Alonso, de la Asociación Española de Dermatología y Venereología. ¿

 

¿Los síntomas? “Se nota que se enrojece con facilidad y con sensación de calor tras realizar ejercicio, tomar comidas picantes o bebidas alcohólicas. Estos son los primeros y únicos síntomas de una rosácea, aunque también pueden hacerse permanentes y dar paso a otras manifestaciones”, explica la experta. Así, por ejemplo, al empeorar pueden ir apareciendo dilataciones de los capilares, granos amarillentos (glándulas sebáceas de mayor tamaño), aumento del tamaño de los poros “y mayor grosor de la piel de la nariz por la hipertrofia de las glándulas sebáceas (rinofima)”, dice.

 

Acné adulto

Porque no solo aparece en la pubertad. “Se trata de una patología del folículo pilosebáceo que aumenta la producción de sebo o grasa, taponando el canal folicular y provocando una infección por bacterias e inflamación”, explica el doctor David Fortuny, dermatólogo de la Clínica Sagrada Familia, de Barcelona. En el caso de la mujer mayor de 25 años, suele afectar la zona inferior de la cara, “se presentan comedones escasos o nulos y nódulos prominentes con o sin inflamación. Por otra parte, es preciso descartar  un problema hormonal como el ovario poliquístico”.

 

¿El tratamiento? “Independientemente del sexo, suele realizarse con antibiótico oral (tetraciclinas) y, en casos resistentes, se recurre a la isotretinoina oral, siempre bajo control del dermatólogo”, señala el doctor. Puedes ver más sobre acné adulto aquí: "Consejos para evitar en acné adulto".

Eccemas

“La palabra eccema  se emplea para denominar la inflamación de la piel con exudación”, dice la doctora. Puede ser agudo, es decir, de aparición reciente y abrupta, o crónico (un problema que se prolonga a lo largo del tiempo). ¿Las causas? “Son muy variadas, múltiples, desde una alergia de contacto hasta un producto que haya irritado la piel sin que intervenga un mecanismo alérgico, o bien una enfermedad interna. Siempre hay que estudiarlo para averiguar su causa”, apunta María José Alonso.

 

Verrugas

“Estriba en tumoraciones benignas de las capas superiores de la piel y las mucosas causadas por el virus del papiloma humano”, explica la misma experta. Así es una enfermedad contagiosa, “que es más frecuente en los niños y en los jóvenes. Se adquieren tras el contacto con personas que lo padezcan y también por autocontagio”. ¿Cómo evolucionan? “Las verrugas pueden desaparecer solas, sin dejar cicatriz, después de un tiempo variable (entre semanas y años). Cuando se inflaman, suelen indicar una reacción defensiva del organismo frente a la infección. Por otro lado, en los adultos las verrugas genitales pueden derivar en carcionomas y deben tratarse siempre”. ¿Cómo? La misma experta lo explica: “Al ser una patología infecciosa autolimitada no está justificado realizar tratamientos muy agresivos que dejen cicatrices. Es mejor un método conservador, en función del número y su localización. Si tardan en desaparecer podemos usar productos que las ablanden para disminuir su tamaño. También se puede recurrir a la crioterapia, al bisturí eléctrico o al láser. Nunca debemos intentar eliminar una verruga por nuestra cuenta sin saber antes, con toda seguridad, qué es. A veces puede tratarse de tumores verruciformes”.

 

Hiperhidrosis

“Es una alteración de la sudoración que consiste en un exceso de sudor en una zona concreta del cuerpo. Normalmente, se inicia en la pubertad,  puede durar años y disminuir a partir de los 40”, dice Fortuny.

 

¿Los síntomas? Sudor, acompañado de frialdad, sobre todo en las palmas de las manos, las plantas de los pies y las axilas. “Las crisis se manifiestan durante el día y remiten, o no se producen, durante el descanso nocturno. Puede ser idiopática [espontánea, sin causa conocida], fisiológica (factores emocionales, ambiente caluroso, ejercicio físico), sistémica (infecciones, problemas endocrinos o neurológicos, tumores...).

 

¿El tratamiento? “Mediante fármacos (cloruro de aluminio hexahidratado tópico), con iontoforesis, toxina botulínica o con procedimientos quirúrgicos, etc.)”, explica el doctor.

 

Prurito

“El picor es el síntoma predominante de las enfermedades de la piel. Lo que normalmente no se sabe es que la sensación puede comenzar en ella o en el sistema nervioso central. Por eso, se clasifica en prurito de la piel enferma o inflamada y prurito de la piel no inflamada”, dice la doctora Alonso.

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