Piel sin estrés

Tal vez te parezca imposible, pero las prisas, los agobios, la ansiedad diaria afectan a la piel. Te decimos por qué y cómo acabar con este problema.

Tal vez te parezca imposible, pero las prisas, los agobios, la ansiedad diaria afectan a la piel. Te decimos por qué y cómo acabar con este problema.

 

No se trata solo de problemas que te pueden perjudicar a nivel mental  y emocional. ¿El motivo? Su origen común, tal como apunta Inmaculada Canterla, especialista en Dermocosmética, Nutrición y Dietética y Medicina Antiaging: “la piel y el sistema nervioso tienen un origen común en el embrión, de ahí su estrecha relación durante toda la vida. Por esta conexión directa, en la piel se refleja nuestro estado de ánimo, el estrés, la angustia, las tensiones, además de las enfermedades y, cómo no, una nutrición inadecuada, el cansancio. En realidad, nuestra piel es un órgano (y es el más grande de nuestro organismo) de expresión de factores emocionales”. Es decir, un espejo de cómo nos sentimos.

 

Qué se altera en el interior

¿Cómo interviene el factor estrés fisiológicamente? La misma experta lo explica: “Con él, las glándulas suprarrenales se estimulan, por lo que se produce más cortisol y adrenalina, que son las ‘hormonas del estrés’. Estas hormonas alteran las defensas y a su vez el estado normal de la piel, debilitándolo. ¿En qué se traduce? Aparece el acné, la dermatitis, los herpes... Además, por otro lado, el estrés constante hace que se libere más histamina [la sustancia responsable de muchos de los síntomas de las alergias], con lo que se produce esa sensación de picazón, enrojecimiento y aumento de la temperatura que tenemos cuando estamos estresados”.

Problemas y soluciones

¿Qué tipo de lesiones produce el estrés en la piel y cómo hay que actuar en cada caso? Toma nota:

 

Brote de acné: “El estrés también desequilibra las hormonas sexuales, los estrógenos y la testosterona”, dice Canterla. Y éstas afectan directamente a la piel. “Se produce una estimulación de la glándula sebácea y así una sobreproducción de sebo que crea el caldo de cultivo idóneo para algunas bacterias, como por ejemplo el acné”.

 

¿Qué puedes hacer? Limpia, mañana y noche, la piel con productos que la refresquen y relajen (decocciones de manzanilla, agua de avena). También a diario aplica sobre el rostro, mediante leves toquecitos, un poco de aceite de árbol de te o gel de aloe. Ambos tienen propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. También puede irte bien la caléndula y el aceite de germen de trigo, ya que son muy efectivos contra las espinillas.


Eccema o urticaria: “La provoca el exceso de histamina, que hace ‘estallar’ este tipo de picores y patologías”, indica la dermatóloga.

 

¿Qué puedes hacer? Intentar restaurar la capa externa de la piel, que la mantiene hidratada y así protegida. Para ello, dispones de cremas como Bepanthol Calm (en farmacias), que favorece la hidratación y la regeneración gracias al pantenol, una sustancia capaz de mantener la humedad.


Rosácea: “Puede deberse a diversos factores. Desde la disposición genética, hasta la seborrea, distintas enfermedades digestivas, la falta de vitaminas o, por supuesto, los factores psicógenos en los que intervenga el estrés”.

 

¿Qué puedes hacer? Calmar a diario tu piel con agua de avena (úsala como tónico). Después, aplicar una crema hidratante rica en regaliz, que tiene propiedades relajantes y frena el enrojecimiento y la picazón leves.


Herpes bucales: “El estrés ocasiona que el sistema inmunológico no responda como debe, con lo que facilita la aparición de los virus latentes y, de este modo, los herpes labiales”.

 

¿Qué puedes hacer? La sal es uno de los mejores ingredientes naturales que puedes usar para aliviarlos. Pon unos granitos sobre la herida; deja que actúen unos minutos y espera a que te generen un leve picor; eso significará que están haciendo efecto. También puedes aplicar unas gotitas de aloe vera, que regenera los tejidos y acelera la cicatrización. O bien haz una infusión de hamamelis (en herbolarios), y aplícala con una gasita directamente.

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