Pies: cuatro problemas, cuatro soluciones

Los zapatos estrechos, los tacones y los kilos de más están detrás de cuatro de los problemas más habituales de los pie...

Los zapatos estrechos, los tacones y los kilos de más están detrás de cuatro de los problemas más habituales de los pies: el dedo de martillo, la fascitis plantar, los espolones y las metatarsalgias. Estas son las soluciones para ellos.

 

1-Dedo de martillo: en casos leves, este problema, que consiste en una deformidad en la que los extremos de los dedos de los pies están doblados hacia abajo, se resuelve usando el calzado adecuado y utilizando plantillas y dispositivos especiales para enderezar el dedo.

 

"Otra opción, tanto para este problema como para otros como los espolones, son los implantes: esto es, la inyección en la zona afectada de materiales sintéticos de relleno que pueden ser de larga duración o permanentes, con el objetivo de descontracturar las tensiones musculares, explica la doctora María José Barba, experta en medicina estética.

 

En casos más graves suele ser necesaria una pequeña cirugía que actúa sobre los tendones y ligamentos para que el dedo vuelva a su posición normal.

 

2-Fascitis plantar: el dolor y la inflamación de los tejidos blandos del pie (que no otra cosa es la fascitis plantar) se tratan con analgésicos, antiinflamatorios y, a veces, con inyecciones de corticoides. También son efectivas las taloneras o almohadillas ortopédicas, las plantillas y las férulas nocturnas que estiran la fascia. En algunos casos, hay que operar para liberar el tejido que está en tensión.

3-Espolones: en las fases agudas, la solución para estas calcificaciones en el talón es la aplicación de hielo y reposo, plantillas ortopédicas y taloneras. En casos severos, ondas de choque y pequeñas cirugías.

 

4-Metatarsalgias: este problema, que consiste en una lesión del nervio que pasa entre los dedos del pie, se trata con fármacos analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos (AINES), infiltraciones locales para el dolor agudo, plantillas especiales individualizadas y fisioterapia. En último caso, se recurre a la cirugía para extirpar la lesión.

 

Por Carla Nieto.

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