Plantas Medicinales. Ten Cuidado con sus Interacciones

Están en el botiquín de casi todas las casas. Pero por inocuas y naturales que parezcan, son medicamentos y como tales, interactúan con otros fármacos. Conoce los cuidados que debes seguir con los más habituales.
Son remedios seguros y eficaces para el tratamiento de síntomas y patologías leves. En España, según el Libro Blanco de las Plantas Medicinales, “el 70 % de las personas las utiliza alguna vez para tratar problemas de salud; y el 30 % lo hace habitualmente”. Sin embargo, hacer un mal uso de ellas puede resultar nocivo. Así, a la hora de tomar una infusión, por simple que parezca, “es fundamental contar con el consejo del médico o del farmacéutico”, señala el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Al fin y al cabo, muchas medicinas –con más o menos química– proceden de distintas plantas; es decir, éstas no son tan inocuas como se puede pensar al principio.
Otro aspecto a tener en cuenta es la combinación de varias plantas o -más peligroso aún- de plantas y medicamentos. “Las hierbas medicinales pueden potenciar el efecto de un fármaco, minimizarlo o producir un desequilibrio homeostático”, dice el doctor Carlos Rubio, experto en Fitoterapia y Homeopatía. Por eso, es importante que el médico controle todos los compuestos que tomas, sean de farmacia, herbolario o simples infusiones naturales.
Cuidado con estos fitofármacos: según datos del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, los fármacos procedentes de las plantas más vendidos en nuestro país son, por este orden: adelgazantes, laxantes, polivitamínicos, sedantes y digestivos.
Del mismo modo, como asegura El Libro Blanco de la Fitoterapia, la hierbas más consumidas son el ginkgo biloba, la valeriana y la alcachofa, seguidas de la manzanilla, la hierbabuena y el regaliz. En Europa, la cúrcuma, el ginkgo biloba, el cardo y el jengibre. ¿Las precauciones que debes tomar con las principales plantas medicinales? Son éstas:
Ajo: se utiliza, sobre todo, contra la hipertensión y la aterosclerosis. Deben tener cuidado con él las personas con problemas de coagulación porque potencia el efecto de los anticoagulantes. También disminuye el efecto de fármacos contra la tuberculosis o el sida.
Alfalfa: usada para todo tipo de enfermedades renales y mejorar la artritis, los diabéticos o prediabéticos deben ser cautelosos con ella, pues potencia los efectos de los antidiabéticos. Además, “al ser rica en fibra, puede disminuir la absorción de otros fármacos, por lo que habría que distanciar su toma de éstos, por ejemplo, en una hora”, señala el Consejo de Farmacéuticos.
Cardo: combate la acidez y algunos casos de rinitis. “Actúa sobre el hígado, el encargado de eliminar muchos fármacos”, señala el doctor Rubio, por lo que hay que consultar con el médico o el farmacéutico si interacciona con cualquier medicamento.
Castaño de Indias: se receta para mejorar la circulación y atenuar las varices. Puede disminuir el efecto de los medicamentos que se toman contra las úlceras, e interacciona con fármacos anticoagulantes y antiplaquetarios; también está contraindicado si se toma litio y si se padece diabetes (puede producir hipoglucemias).
Echinácea: muy eficaz para mejorar los síntomas del resfriado. Hace que el hígado elimine otros medicamentos.
Ginkgo Biloba: usado para estimular la memoria y la circulación en las extremidades inferiores, interacciona con los antiinflamatorios, sobre todo con el diclofenaco. También hay que vigilar la combinación ginkgo-ibuprofeno, pues puede retardar demasiado la coagulación de la sangre.
Ginseng: estimulante por excelencia, se emplea frente a la impotencia masculina. “Es muy importante que se consulte su uso si se toma otro medicamento”, dice el doctor. Interactúa con las válvulas cardíacas y con medicación antidepresiva, antidiabética y anticoagulante.
Hierba de San Juan o hipérico: eficaz contra la depresión, también mitiga los síntomas de la menopausia. La Agencia Española del Medicamento señala que han de tener cuidado todas las mujeres que estén tomando anovulatorios, porque anula ciertos anticonceptivos. También han de evitarla las personas que tomen ya algún antidepresivo.
Jengibre: usado contra las náuseas, los vómitos y el dolor menstrual. Interacciona con medicamentos que regulan la tensión arterial (a veces la sube y otras la baja). “Y, ojo, no debe tomarse junto con el ibuprofeno, pues 100 mg de jengibre equivalen a 400 de éste”, remarca el doctor Carlos Rubio.
Regaliz: se emplea, sobre todo, para la acidez de estómago. Pero “disminuye el efecto de algunos anticoagulantes, como la warfarina”, señala la farmacéutica Carmen Moreu. Además, han de tener cuidado aquellos que tomen fármacos contra la hipertensión.
Uña de gato: activa el sistema inmunológico. Según estudios del Centro de Investigación del Medicamento, “interacciona con las benzodiacepinas (fármacos hipnóticos que se emplean para dormir)”. Tampoco deben utilizarlo las personas con úlceras.
Valeriana: ayuda a conciliar el sueño y a vencer la ansiedad. Potencia el efecto de otros tranquilizantes. No debe consumirse si ya se toman fármacos para dormir o para relajarse.
Manual de uso:  si no consumes ningún fármaco, puedes ingerir una sola hierba medicinal (no combines más por tu cuenta), consultándolo siempre con tu farmacéutico (explícale antes todos tus problemas de salud).
Si tomas cualquier medicina de forma habitual, háblalo con el médico antes de ingerir cualquier pastilla o infusión, por inocua que te parezca. Ten en cuenta que un estudio de utilización de fármacos y plantas medicinales del Sistema Nacional de Salud recomienda “reducir siempre al mínimo el número de medicamentos y plantas que se administre a una persona”. Y que la Ley del Medicamento prohíbe la venta ambulante de plantas (cómpralas siempre en herbolarios o farmacias, porque hay algunas variedades, como la badiana o anís estrellado, cuya variante japonesa –parecida a la europea– es muy tóxica. Y esto sólo saben diferenciarlo los especialistas).
Por Toni A. Neila

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