Por qué comer melón es la mejor opción en verano

Las variedades de melón que maduran al sol y llegan a nuestros mercados a partir del mes de junio tienen un aroma y un sabor inigualables.

El melón necesita el calor del sol para madurar y alcanzar un sabor exquisito, por eso la mayor producción y calidad se obtiene en países cálidos con veranos secos y calurosos, como España, uno de los mayores productores y exportadores de melones.
En nuestro país son famosos los de Villaconejos (Madrid) y los de la Mancha; estos últimos tienen el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida.

Variedades para todos los gustos

- Los melones más conocidos y consumidos en España pertenecen a las variedades futuro, categoría y piel de sapo, de forma alargada, corteza de color verde y pulpa blanca amarillenta, crujiente y muy dulce.

- Los de la variedad tendral o melón de invierno son muy resistentes y bastante pesados; su pulpa blanquecina resulta poco sabrosa.

- Los de cantalupo, muy aromáticos, tienen la corteza y la pulpa anaranjadas.

- Los de la variedad galia tienen la corteza amarilla y la pulpa blanca verdosa. Son esféricos y muy aromáticos.

Buena compra

- Cuando vayas a elegir un melón, observa que su piel es tersa y compacta, de color homogéneo, sin manchas ni magulladuras.
- Comprueba que desprende un aroma intenso y perfumado, si no es así deberás dejarlo madurar en casa durante unos días antes de consumirlo.
- Cógelo entre las manos y presiona suavemente en la base (el lado opuesto al pedúnculo), si cede levemente está maduro. Puedes ver más en nuestro artículo "trucos para elegir un buen melón".
- Una vez en casa, si está en su punto mételo en la nevera para que no siga madurando. Si lo has abierto, cúbrelo con papel film para que el resto de los alimentos no se impregnen con su aroma.

2 trucos útiles

Si quieres disfrutar de un delicioso desayuno dominical, abre unos melones de las variedades galia o cantalupo por la mitad, rellénalos con las frutas que más te gusten troceadas y unos cereales, y sirve con yogur griego.

Atrévete a preparar platos salados con melón. Además del clásico melón con jamón prueba a combinar su delicioso sabor con algún pescado. Por ejemplo, los filetes de mero cocidos puedes naparlos con una besamel clarita en la que la leche se ha sustituido por caldo de pescado y jugo de melón. Se espolvorean con perejil picado y se acompañan con unas bolitas de melón.

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