¿Por qué dormir bien es bueno para la salud?

Disfrutar de un sueño profundo y reparador es uno de los pilares de la buena salud, junto a una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio regular.

El sueño es un estado fisiológico que comporta inactividad y una relativa disminución de la consciencia, una función vital sin la cual no podríamos vivir. 

Dormir bien es tan importante como mantener una dieta equilibrada y practicar ejercicio regularmente. Un reposo apropiado, en cantidad y calidad, permite a nuestro cuerpo reponer energías, controlar el estrés y mantener un estado de ánimo adecuado para cumplir con las exigencias del día a día.   

Además, las personas con un sueño profundo y sin interrupciones experimentan tasas más bajas de hipertensión arterial, diabetes, obesidad y otras enfermedades crónicas, por lo que la importancia de dormir las horas necesarias y con la calidad suficiente resulta de vital importancia para prevenir enfermedades y conseguir una mejor calidad de vida. 

¿Mi sueño es de calidad?

Hay tres indicadores de una buena calidad del sueño:

- La duración. La duración del sueño debería ser suficiente para estar descansado y alerta al día siguiente.

- Continuidad. Los ciclos del sueño deben de ser seguidos, sin interrupción.

- Profundidad. El sueño debe de ser lo suficientemente profundo para ser refrescante y restaurador.

Un sueño profundo es garantía de buena salud

Higiene del sueño

Hay unas normas que hay que seguir para lograr un sueño reparador en los adultos:

- Establecer un horario regular de acostarse y levantarse.

- Si se tiene el hábito de hacer siestas, deben de durar más de 45 minutos.

- Evitar tomar alcohol y fumar 4 horas antes de acostarse.

- Evitar tomar cafeína 6 horas antes de acostarse.

- Evitar las comidas picantes, pesadas o con mucho azúcar 4 horas antes de acostarse.

- Realizar ejercicio regular, pero nunca justo antes de acostarse.

- Tener el dormitorio a una temperatura adecuada y mantener la habitación bien ventilada.

- Eliminar al máximo el ruido y la luz de la habitación.

- Utilizar la habitación solo para dormir y para el sexo. No usarla como espacio de trabajo.

¿Qué hábitos deben tener los niños?

En los niños también es importante tener unos buenos hábitos a la hora de dormir:

- Irse a la cama cada noche antes de la misma hora, mejor antes de las 9 de la noche.

- Mantener unos horarios de siesta adecuados a su edad.

- Establecer una rutina antes de acostarse.

- Hacer de la habitación un lugar propicio para el sueño: fresco, oscuro y tranquilo.

- Favorecer que los niños sean autónomos a la hora de dormir.

- Evitar la exposición a la luz brillante antes de acostarse y durante la noche y aumentar la exposición a la luz durante la mañana.

- Evitar las comidas pesadas y la actividad excesiva cerca de la hora de dormir.

- Mantener los dispositivos electrónicos fuera de la habitación y limitar su uso cerca de la hora de acostarse.

- Evitar tomar bebidas de cola o cafeína.

- Mantener horarios regulares durante todo el día, sobre todo a la hora de las comidas.

Información: Aquilea y Fundación Estivill Sueño.

 

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