¿Por qué envejecemos?

La juventud no dura siempre, pero existen remedios que ayudan a que la esperanza de vida sea mayor. Aunque, por supuesto, la genética juega un papel fundamental. 

¿Sabes qué factores influyen en el envejecimiento? ¿Qué hace que seamos más o menos longevos?


En la actualidad, en los países más avanzados, tenemos el privilegio de contar con una buena esperanza de vida, la edad oscila de entre los 75 a los 84 años, según datos de la Central Intelligence Agency de 2011.


Aunque la medicina favorece la esperanza de vida, contamos con un límite biológico. Las mejoras de calidad y esperanza de vida, son guardadas en nuestro ADN con el fin de mejorar nuestra condición genética.


Los telómeros


Su significado proviene del griego telos (final) y meros (parte). En nuestro cuerpo, son el extremo de los cromosomas. Cada vez que se realiza una división celular, el telómero se acorta y cuando ya no puede seguir acortándose, la célula ya no puede dividirse más y pierde su información llegando a morir impidiendo la división celular. Cuanta menor longitud tenga el telómero, menor información genética. De ahí el proceso de envejecimiento.


Al nacer podemos tener unos 10.000 pares de bases pudiendo llegar al final de la vida con unos 5.000 pares de bases. Las personas con telómeros más largos tienen una esperanza de vida unos 5 años mayor que las personas con telómeros cortos. Además, los telómeros pueden acortarse debido al estrés, o por exceso de radicales libre en las células.

El determinante de la edad biológica


La genética tiene un papel importante, de padres longevos, suele darse hijos longevos. En los hombres los telómeros se desgastan más rápido que en las mujeres, por eso su esperanza de vida es mayor. Por supuesto, un estilo de vida saludable favorecerá la esperanza de vida de las personas.


¿Hay algo que aumente ese alargamiento de mis telómeros o los proteja?


Afortunadamente sí que lo hay, segñun un estudio publicado en “Journal of Immunology” del 2008, una raíz china llamada Astrágalo, tiene la capacidad de activar la producción de la enzima telomerasa, llegando a prevenir el acortamiento del telómero y reconstruir nuevos.


Esta raíz china, contiene antioxidantes, flavonoides y, sustancias con propiedades antibacterianas, antivirales y antiinflamatorias. La medicina tradicional china la ha usado como tónico vital ya que estimula el sistema inmunológico, promoviendo la salud y la longevidad. En el mercado lo podemos encontrar fácilmente en cápsulas.

 

Por: Susana Castañeda, naturópata y experta en autocuidado, y RRPP Naturlíder.

 

 

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