Por qué es importante realizar el ayuno intermitente bajo supervisión médica

Esta estrategia alimenticia puede ser muy beneficiosa, sin embargo, seguirla sin supervisión médica puede tener consecuencias para la salud.

Muchas personas que toman la decisión de perder peso recurren al ayuno intermitente para conseguirlo. Esta estrategia de alimentación ha ido ganando popularidad en los últimos años, y aunque puede ser muy beneficiosa, debe realizarse siempre bajo supervisión de un profesional de la salud.

En primer lugar, conviene aclarar que el ayuno intermitente no se trata de una dieta de adelgazamiento como muchos creen (aunque sí se ha demostrado que ayuda a perder peso), sino más bien un estilo de alimentación alternativo. Todavía no se sabe a ciencia cierta qué es lo que sucede en el organismo cuando es sometido a este tipo de cambio nutricional, pero sí está demostrado que el metabolismo aprovecha las reservas de grasa de una manera mucho más eficiente. Además, los estudios científicos al respecto sugieren que el ayuno podría retrasar el envejecimiento, reducir los niveles de inflamación, limitar el crecimiento de células cancerígenas y mejorar la sensibilidad a la insulina, entre otros beneficios. 

No todo el mundo puede realizar el ayuno intermitente

Seguir el ayuno intermitente no supone dejar de comer (ni mucho menos), sino alternar periodos de ingesta con otros de ayuno, pero siempre siguiendo una determinada pauta y de manera controlada. Los médicos aconsejan a aquellos que se decidan a seguirlo que lo hagan bajo supervisión de un especialista. No se trata de una pauta de alimentación peligrosa siempre y cuando se haga con cabeza. Por mucho que tus amigas o un compañero de gimnasio te la hayan recomendado, si vas a seguirla, consulta primero a un nutricionista. No todo el mundo puede seguir el ayuno intermitente y deben tener especial cuidado las personas con problemas estomacales, con hernias, gastritis crónica o reflujo. Tampoco está recomendado en embarazadas (se desconocen los posibles riesgos para el feto), niños y personas susceptibles a padecer un trastorno de la conducta alimentaria. 

Este último punto es especialmente importante. Si bien es cierto que algunas investigaciones han encontrado resultados positivos sobre la conducta alimentaria o sobre la imagen corporal, existen indicios de que pasar muchas horas sin comer podría incrementar el riesgo de sufrir un episodio de atracón, así como de incrementar los pensamientos relacionados con la comida y el miedo a perder el control. Por tanto, no se deberían recomendar este tipo de pautas de alimentación a la ligera, pues podríamos no conocer las circunstancias de la persona. Es esencial que el consejo nutricional provenga de un especialista que haya evaluado previamente al paciente, que haya analizado el punto de partida para conocer los problemas de salud previos. Un profesional de la salud no solo estudiará qué aspectos deben vigilarse, sino que también supondrá un apoyo en el proceso.

Además, hacer ayuno intermitente por tu cuenta, sin asesoramiento profesional, podría llevarte a sufrir ciertos inconvenientes tales como irritabilidad, mal aliento, dificultad de concentración, deshidratación o deficiencias nutricionales. Por todo ello, resulta imprescindible que un médico te aconseje para de este modo tratar de de minimizar estos posibles efectos secundarios y conservar tu salud en perfectas condiciones, que es lo más importante.

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