Por qué los expertos insisten tanto en que hay que beber agua

Lo hemos escuchado hasta la saciedad pero… ¿por qué es tan importante beber agua?

Hay un motivo fundamental por el que los expertos insisten en que hay beber agua: el equilibrio adecuado entre el líquido que ingerimos y el que perdemos. La recomendación de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESAN) apunta a que debemos tomar entre dos y tres litros al día.  

"Tenemos que beber, aunque no tengamos sed, puesto que la deshidratación puede suponer, en según que situaciones y casos, como el de personas enfermas y otras a merced del calor por tiempo continuado, la muerte", advierte la doctora Ana Bellón, directora del Centro Médico Bellón.

El agua presente en el cuerpo supone entre el 55% y el 60% del peso corporal. Cuando nacemos la proporción es del 75% y en la edad adulta se acerca más al 60%.

Como el cuerpo no almacena ese agua, las pérdidas de la misma deben ser restituidas. Antes de que te lleves las manos a la cabeza (si te ves incapaz de tanto agua a lo largo del día), ten en cuenta que  el líquido también se obtiene a través de los alimentos, en especial de las frutas y verduras. Por ejemplo, la sandía y la pera tienen mucha agua y el apio es una de las verduras más hidratantes.

Hay cuatro factores que modifican la necesidad de líquidos, según explica la doctora Bellón. Para empezar, la edad (a más edad, más cantidad se debe beber), la temperatura (a mayor ascenso de los termómetros, más ingesta de líquido se requiere), la función renal (si está alterada, habrá que tener especial cuidado con la cantidad a beber). Y, por último, el consumo de ciertos fármacos que modifican y aumentan la necesidad de líquido.

Niños y ancianos

Hay algunas excepciones en estas recomendaciones: bebés, deportistas y ancianos están exentos de esa norma general en cuanto a líquidos. Los niños porque no suelen identificar al principio la sensación de sed con la necesidad de agua y debe ser el adulto quien vigile la ingesta. Los deportistas, porque sus necesidades son otras y necesitarán mucha más (sin pasarse de los cuatro o cinco litros), y los mayores porque a partir de los 60 disminuye la sensación de sed, pero eso no significa que estén exentos de la obligación de mantenerse hidratados.

Recuerda que si bebes al levantarte, ayudarás a aliviar el estreñimiento. "El agua no engorda", aclara la experta. "Cumple sus funciones orgánicas; participa en los procesos fisiológicos de la digestión, absorción y eliminación de desechos. Pero este trabajo diario no implica almacenaje. Se elimina por el sudor, la orina y otros desechos".

Adelgazar

Beber agua antes y durante las comidas tiene un efecto saciante. Y si no quieres adelgazar, un vaso y medio con ambos platos estará bien. Pero, según la dictar Bellón, no existe una ingestión máxima tolerable. "Depende de cada persona y sus circunstancias: peso, estatura y actividad, sobre todo". Pero, cuidado con pasar de los cuatro o cinco litros porque se podría perjudicar la función renal y entrar en un trastorno psicológico llamado potomanía.

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