Por qué no deberías seguir la dieta Cambridge

Este plan de alimentación consigue una pérdida de peso muy rápida a costa de lo más importante, la salud.

Cuando parece que ya todo está inventado en lo que a las dietas milagro respecta, surge un nuevo plan de alimentación todavía más peligroso que los anteriores. En su momento analizamos la dieta Atkins y la Sirtfood y sus peligrosas consecuencias para la salud. Hoy te hablamos de la dieta Cambridge, una fórmula para adelgazar que tampoco deberías seguir.

La dieta Cambridge fue impulsada en los años 70 por el doctor Alan Howard, de la Universidad de Cambridge. Howard propone un plan para adelgazar basado en la sustitución de las comidas por sopas, cremas, barritas y batidos, con los que se pierden 2 kgs por semana. La sustitución de alimentos por este tipo de productos nunca debería formar parte de una estrategia para perder peso, pues de este modo no generamos un cambio de hábitos, que es lo más importante. Además, esto puede ser muy perjudicial para la salud, pues obligamos al organismo a trabajar de un modo que no está acostumbrado, lo que conlleva una serie de riesgos. Entre los inconvenientes asociados a este plan de adelgazamiento se encuentran las náuseas, dolores de cabeza, estreñimiento o mareos. 

Este plan alimenticio promete una rápida pérdida de peso a costa de lo más importante, la salud. El doctor Howard propone dividir la dieta en seis fases. Para que te hagas una idea de lo restrictiva que es (y por tanto, nada aconsejable), durante la primera fase solo se pueden consumir entre 415 y 615 kcal diarias, además de restringir el consumo de alimentos en favor de los productos sustitutivos. Los alimentos 'de verdad' se van introduciendo progresivamente en la dieta, conforme se avanza en las fases. La ingesta de calorías también se va aumentando poco a poco hasta llegar a las 1.500 permitidas en la quinta fase. En la sexta y última etapa (la de mantenimiento) se puede retomar la alimentación habitual, aunque manteniendo la ingesta de los productos de la dieta.

¿Es recomendable la dieta Cambridge?

La dieta Cambridge es muy popular entre aquellos que buscan una pérdida de peso rápida. Esto se consigue con una reducción muy drástica de las calorías ingeridas, lo cual no es nada recomendable. No se debe seguir una dieta muy baja en calorías que se base en comer 1.000 calorías por día o menos durante más de 12 semanas seguidas. Otra de las desventajas de este tipo de dietas es que no crean adherencia, ya que renunciar a las comidas normales y sustituirlas por barritas o batidos puede ser muy aburrido. 

¿La recomendamos? Definitivamente no, pues se trata de una de las muchas dietas milagro que pululan por Internet y cuyo coste para la salud puede ser muy elevado. Lo más importante a la hora de perder peso es que se produzca un cambio de hábitos a largo plazo. Una dieta en la que se priorice el consumo de proteínas de buena calidad, verduras, frutas y legumbres debería ser la opción elegida para perder peso sin renunciar a la salud, que es lo más importante. 

Continúa leyendo