¿Por qué soñamos?

Te contamos el origen de los sueños y hablamos de la importancia que tiene dormir para tu cerebro.

Hay muchas teorías al respecto, tantas como sueños. Pero todos los expertos coinciden en algo: dormir es fundamental para nuestro cerebro, para que descanse y se recupere. Dormir entre 7 y 9 horas, con o sin sueños, te da la energía necesaria para enfrentarte a un nuevo día.

 

“Los sueños se producen durante el sueño REM, que es un tipo de sueño que tiene lugar de manera episódica a lo largo de la noche, pero fundamentalmente en la segunda mitad”, explica el doctor Diego García-Borreguero, miembro de TopDoctors y director del Instituto del Sueño. Y añade: “Durante este tipo de sueño se produce una reorganización de la memoria y de los recuerdos y vivencias adquiridos, que nosotros experimentamos como sueños”. ¿Serían entonces una especie de ‘coctelera’ o ‘centrifugadora’ de todo lo vivido? “Pese a la gran cantidad de teorías existentes, la función última de los sueños no es conocida, aunque lo más probable es que sean el resultado de este proceso de reorganización y consolidación de la memoria”, responde el mismo experto.

 

“Durante los sueños, el cerebro utiliza una buena parte de la energía consumida para reordenar y clasificar las memorias y recuerdos acumulados durante el día. El cerebro no ve o ve muy mal lo que hay fuera; pero no para de pensar y de predecir y de imaginar. Cuando dormimos, disminuye un poco su actividad, pero muy poco: sigue consumiendo un 80 % de su energía disponible”, agrega Eduard Punset.

 

¿Qué ocurre en el cerebro?

 

Podríamos deducir de lo que dicen los expertos que nuestra maquinaria no para ni un segundo, pero se queda en una especie de stand by, un estado en el que se regenera; en cierta medida -como dice García-Borreguero-, “sí descansa. Durante el sueño las neuronas se regeneran, se reparan. Y esto es necesario no solo para poder funcionar, trabajar, rendir, etc., sino también para poder mantenernos vivos. Si no dormimos, el mantenimiento de las funciones vitales resulta imposible”, explica.

 

Fases del sueño

 

"Comienza por un sueño NO REM (NREM) durante el cual se va produciendo una desconexión del entorno. En él, la profundidad del sueño se va incrementando con tres fases (el llamado sueño de ondas lentas). A los 90 minutos más o menos, la actividad del cerebro se activa unos 10 - 15 min, y se produce la casi total paralización muscular, así como movimientos oculares rápidos: es el sueño REM, que dura inicialmente 10 - 15 minutos y al que sigue otro ciclo de sueño NREM. Durante la noche se producen 45 ciclos de sueño NREM, seguidos de sueño REM. Según avanza la noche, el contenido de sueño REM de cada uno de estos ciclos aumenta, de manera que la mayor parte de este tipo de sueño transcurre en la segunda mitad de ella. Por este motivo, nuestros sueños se concentran sobre todo entonces”, dice García-Borreguero.

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