¿Por qué tenemos sueño después de comer?

Aunque esta somnolencia suele asociarse a una comida copiosa, en realidad tiene más que ver con el tipo de alimento que con la cantidad.

Aunque no a todo el mundo le sucede, es bastante frecuente que después de comer nos invada una sensación de sueño y cansancio. La necesidad de la siesta que sentimos a primera hora de la tarde generalmente se asocia a una comida abundante, pero lo cierto es que en realidad tiene más que ver con el tipo de alimento, entre otros factores.

Uno de los principales factores por el que se produce este fenómeno no tiene que ver con la comida, sino con el reloj biológico. Los ritmos circadianos, responsables de regular el organismo en función de la luz y oscuridad, marcan dos tiempos de sueño a lo largo de todo el día. El primero de ellos tiene lugar por la noche, y el segundo tiene lugar aproximadamente ocho horas después de despertarnos. Este momento coincide, por lo general, con la hora de después de comer. Esto explicaría por qué tras la hora de la comida necesitas echarte una siesta.

El aumento de los niveles de glucosa es uno de los factores clave

El segundo factor que lo explica sí está relacionado con la comida. Más en concreto, con la glucosa. Hace años se creía que este cansancio después de comer se debía a que la sangre se desviaba hacia el estómago para ayudar al proceso de digestión de los alimentos. Pues bien, este razonamiento no es del todo cierto, según demostraron en 2011 investigadores de la Universidad de Manchester. Para explicar esta modorra repentina que nos entra a primera hora de la tarde hay que recurrir a la glucosa. Cuando comemos, los niveles de glucosa aumentan, lo que provoca una reducción de las orexinas. Creadas en el hipotálamo, estas últimas son unas hormonas responsables de mantenernos alerta y de regular los procesos de sueño y vigilia. Por lo tanto, el aumento de azúcar baja nuestros niveles de atención y nos da sueño.

Consumir alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas a la hora de la comida es lo que podría estar causando que te mueras de sueño después. También alteran los ritmos de sueño los alimentos altos en azúcar y de absorción rápida, como la bollería industrial. Curiosamente, nos dan sueño después de ingerirlos pero pueden provocar insomnio por la noche. Entre los alimentos que también podrían provocarte esta somnolencia se encuentran los que favorecen la producción de melatonina (la hormona responsable del descanso), como las cerezas, el plátano o el arroz. También hay que prestar atención al triptófano, el precursor de la serotonina, que favorece el descanso. Alimentos ricos en este aminoácido esencial son los cereales, el plátano o el queso. 

Cómo evitar que nos de sueño después de comer

¿La solución para evitar todo esto? Hacer comidas con un equilibrio de macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas), huyendo de alimentos ultraprocesados ricos en azúcares y harinas refinadas. Además, caminar diez o quince minutos después de comer puede evitar que te entre sueño, pues de este modo se mejora la circulación de la sangre y oxígeno en el cuerpo, manteniéndonos enérgicos.

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