Postbióticos: un paso más allá de los probióticos

¿Conoces los postbióticos? ¿Qué son y en qué se diferencian de los probióticos?

El término microbiota hace referencia al conjunto de microorganismos vivos presentes en un entorno determinado. En los seres humanos, la microbiota se encuentra presente no solo en el intestino (microbiota intestinal), sino que también se ha identificado una microbiota oral, microbiota cutánea o microbiota vaginal, entre otras muchas localizaciones. La comunidad de microorganismos en cada área específica del cuerpo humano muestra unas características propias, ya que las funciones, así como las condiciones para su desarrollo son distintas.

Postbióticos
Foto: Istock

En la actualidad existen tres vías a través de la cuales modular la microbiota: los prebióticos, probióticos y postbióticos. Los prebióticos hacen referencia a los compuestos que pueden ser utilizados por la microbiota y que aportan una serie de beneficios sobre la salud (por ej. fibras como la inulina o los fructoligosacáridos).

Los probióticos serían aquellos microorganismos vivos que cuando se administran en una cantidad adecuada, confieren una serie de efectos beneficiosos. Los postbióticos son menos conocimos y están empezando a generar mucho interés desde la comunidad científica. Este concepto de postbiótico aparece al observarse como los efectos beneficiosos de la microbiota derivan en parte de la liberación de diferentes metabolitos por parte de estos microorganismos.

A pesar de que no existe un consenso claro sobre la definición de postbióticos, los expertos los consideran como cualquier sustancia producida/liberada por la actividad metabólica de los microorganismos.

Aunque los postbióticos no incluyen microorganismos vivos, ejercerían sus efectos beneficiosos a través de mecanismos similares a los probióticos, pero minimizando los posibles efectos adversos asociados a estos últimos.

El sobrenadante de poblaciones de bacterias y levaduras contiene metabolitos biológicamente activos que han demostrado un efecto antiinflamatorio y antioxidante en células epiteliales, y en células inmunes como los macrófagos y los neutrófilos al reducir la secreción de citocinas pro-inflamatorias como el TNF-α e incrementar la liberación de citocinas antiinflamatorias como la IL-10. Así, el sobrenadante derivado de poblaciones de Lactobacillus y Bifidobacterium ha demostrado tener actividad antibacteriana, en parte por la inhibición en la adhesión de bacterias patógenas.

Qué son los postbióticos
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Los microorganismos durante su desarrollo producen biopolímeros que son liberados y que poseen propiedades de gran interés. Estos compuestos cuando son liberados fuera de la pared celular bacteriana se conocen como exopolisacáridos, que son actualmente usados por la industria alimentaria como estabilizantes y emulsificantes.

Además, las funciones biológicas de los exopolisacáridos no son completamente conocidas, aunque empieza a emerger avances realmente interesantes en esta área. A modo de ejemplo, en el proceso de fermentación para obtener kéfir se libera un exopolisacárido conocido como kefirán que en estudios realizados en animales ha demostrado efectos beneficiosos a nivel cardiovascular.

De la misma forma muchos compuestos de la estructura celular de las bacterias son inmunogénicos (tienen la capacidad de inducir una respuesta inmune) como ocurre con el ácido lipoteicoico.  En concreto, este compuesto se encuentra en la pared celular de bacterias Gram-positivas y ha demostrado ejercer efectos inmunomoduladores, aunque con resultados contradictorios.  

Algunos trabajos han comprobado como el ácido lipoteicoico puede ser capaz de disminuir la producción de mediadores pro-inflamatorios como la IL-12 e inducir la liberación de otros compuestos con actividad inmunomoduladora como la IL-10.  Sin embargo, a pesar de estos beneficios asociados al ácido lipoteicoico, algunos estudios sugieren que puede ocasionar efectos adversos en el organismo y ocasionar una respuesta inflamatoria excesiva.

La principal ventaja de los postbióticos es que permiten minimizar el riesgo de adquisición de genes de resistencia y factores de virulencia que podrían ocurrir cuando se utilizan probióticos. Además, estos compuestos emergen como una opción terapéutica interesante en el abordaje de alergias, desde que los postbióticos parecen ser capaces de restaurar el balance de la respuesta inmune Th1/Th2 mediada y favorecer la maduración del sistema inmune. Así, algunas investigaciones apoyan el uso de postbióticos en la prevención de una respuesta asmática exacerbada en niños. Por todo ello, los postbióticos podrían ser realmente útiles en las etapas tempranas de la vida ya que los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo de una adecuada estructura de la microbiota.

Por tanto, aunque aún quedan muchas incógnitas por resolver alrededor de los postbióticos, estos compuestos podrían ser de gran utilidad en la prevención y tratamiento de muchas de patologías.

Miguel López Moreno

Miguel López Moreno

Soy dietista-nutricionista y actualmente me encuentro realizando una tesis doctoral en ciencias de la alimentación en el CIAL-CSIC. Imparto docencia universitaria en la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), además de colaborar en la formación de posgrado en la Universidad Europea de Madrid (UEM) y en el Centro de Estudios Avanzado de Nutrición (CEAN). Formo parte de la junta de gobierno del colegio de dietistas-nutricionistas de Madrid (CODINMA) desde la vocalía de formación. Del mismo modo, compagino mi labor investigadora y docente con la nutrición clínica en Training Boutique y con la divulgación científica a través de la cuenta @nutreconciencia.

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