Probióticos o Prebióticos: ¿Cuáles Hay que Tomar

Ambos son necesarios para la salud intestinal y promover las defensas del organismo. Pero ¿sabes qué son y si interesa tomarlos juntos o por separado para beneficiarnos de ellos?

PROBIÓTICOS
-¿Qué son? Se trata de microorganismos vivos (se conocen popularmente como ‘bacterias buenas’) que pueblan la flora intestinal casi en un 90 %. Los probióticos ayudan a mantener su equilibrio (estimulan los jugos digestivos y las enzimas naturales que mantienen al intestino funcionando correctamente). Además, tienen una acción directa sobre el sistema inmunológico, ya que la flora es una de las grandes defensas del organismo.
Luis J. Morán Fagúndez, Nutricionista de Sancyd, nos explica que "El aparato digestivo humano está colonizado por una compleja y diversa colección de microorganismos. De entre las más de 400 especies descritas, unas 30 o 40 representan el 99 % de estos y forman la flora microbiana. Los probióticos y prebióticos interesa tomarlos a diario y los encontramos en el yogur, el queso, las frutas, las verduras y los cereales integrales, por ejemplo”.
-Lactobacilos y bífidobacterias. Los probióticos puede ser bacterias o levaduras, y están presentes en los alimentos de forma natural, pero también en fármacos y suplementos dietéticos. Entre estos productos, los que se usan con más frecuencia pertenecen a dos especies: lactobacilos (usados para fermentar la leche, como el kéfir) y bífidobacterias (incorporadas a diferentes lácteos).
-Alimentos ricos en ellos. El yogur, el kéfir, el chocolate negro (con más del 70 % de cacao), el chucrut o col fermentada, la sopa de miso (típica japonesa), los pepinillos encurtidos, algas como la espirulina y la chorella, el tempeh (un derivado de la soja), el té de komucha (té fermentado)...

PREBIÓTICOS
-¿Qué son? Los prebióticos son “sustancias no digeribles: un tipo de hidrato de carbono (una fibra dietética) que tiene un efecto beneficioso sobre la salud, ya que estimula el crecimiento o la actividad de las ‘bacterias buenas’ presentes en el intestino”, explica el experto. Es decir, los prebióticos son el ‘alimento’ de los probióticos (pese a que el sistema digestivo no es capaz de digerirlos, se fermentan en el tracto gastrointestinal y alimentan a las bacterias intestinales beneficosas. De ahí que ambos sean imprescindibles para que la flora intestinal se mantenga en perfecto estado y cumpla sus funciones (promueven los movimientos intestinales regulando el tránsito intestinal, mejoran el bienestar digestivo, reducen la sensación de pesadez e hinchazón y aumentan la capacidad del tubo digestivo de eliminar bacterias patógenas y toxinas y de prevenir infecciones y enfermedades como el cáncer de colon). En el mercado puedes encontrar simbióticos; es decir, “productos que contienen tanto probióticos como prebióticos”, aclara Morán Fagúndez
-Inulina y fructooligosacáridos. Los prebióticos más conocidos son dos: la inulina y los fructooligosacáridos (llamados también FOS), que se encuentran de forma natural en algunos alimentos y también se añaden a productos y fármacos.
-Alimentos ricos en ellos. El trigo, el centeno, el ajo, la cebolla, los espárragos, el puerro, la remolacha, la raíz de achicoria, la alcachofa, los plátanos, etc.

Por: Carmen Sabalete.

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