¿Problemas de tiroides? Esto es lo que deberías (y no) comer

¿Sufres hipotiroidismo o hipertiroidismo? Puedes controlar los síntomas y mejorar las condiciones a través de la alimentación. ¡Toma nota!

Los problemas de tiroides son una de las enfermedades endocrinas más comunes, y se caracteriza por la disminución o aumento de la actividad de la tiroides. Primero, hablemos sobre qué es y qué hace esta glándula. La tiroides es el único órgano de nuestro cuerpo que produce la hormona tiroidea, que es clave para mantener el funcionamiento normal de todos los órganos de nuestro cuerpo, desde los latidos del corazón hasta las evacuaciones intestinales.

La hormona tiroidea se produce a partir del mineral yodo. En áreas del mundo donde hay deficiencia de yodo, los trastornos de la tiroides son algo más comunes, como en el Pacífico occidental, el sudeste de Asia y África. Cuando nuestra glándula tiroides no funciona bien, puede provocar una disminución o un aumento de la producción de hormona tiroidea.

El hipotiroidismo es una afección médica en la que el cuerpo no produce suficiente hormona tiroidea, que se manifiesta con síntomas como fatiga, uñas quebradizas, piel seca, estreñimiento, depresión o aumento de peso. Por su parte, el hipertiroidismo es una afección médica en la que el cuerpo produce demasiada hormona tiroidea, con síntomas como palpitaciones, diarrea, ansiedad, pérdida de peso o imnsomnio. El principal método de tratamiento para las enfermedades relacionadas con la tiroides s el uso de medicamentos específicos recetados por un endocrino… aunque la alimentación también puede jugar un papel fundamental en el control de los síntomas. ¿Quieres saber cuáles qué tienes que comer para controlar los problemas de tiroides? ¡Toma nota de estos consejos!

Agrega selenio a tu dieta: El selenio juega un papel fundamental en el control de la hormonas tiroidea, como bien han apuntado diversos estudios, como el publicado en Nutrición Hospitalaria en 2015. El El selenio también es necesario para que la tiroides neutralice el agua oxigenada que produce y que en exceso, puede dañar los propios tejidos de la glándula. ¿Dónde encontrarlo? Las nueces de Brasil, el pescado, especialmente el atún, las ostras, las almejas, los champiñones, los frijoles y las lentejas son excelentes fuentes de selenio. La recomendación de los expertos es incorporar al menos 60 mcg de selenio a diario en la dieta.

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Evita los alimentos procesados con aditivos e ingredientes artificiales: Los productos químicos en ciertos alimentos procesados pueden provocar un aumento de los niveles de inflamación que pueden empeorar ciertas afecciones de la tiroides asociadas, como la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune que es la principal causa de hipotiroidismo. Estos productos químicos pueden incluir conservantes, tintes / colorantes alimentarios artificiales, aromatizantes artificiales y glutamato monosódico. Lea las etiquetas nutricionales siempre.

Agrega ácidos grasos omega-3: Los ácidos grasos omega-3 tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a disminuir la inflamación en la glándula tiroides relacionada con afecciones como la tiroiditis de Hashimoto, la tiroiditis de DeQuervain u otras formas de tiroiditis, como bien concluyó un estudio publicado por Acta Physiologica Hungarica en Pubmed. Los ácidos grasos omega-3 se encuentran en los pescados grasos, como la caballa, el atún y el salmón, el aceite de hígado de bacalao, las semillas de lino, las semillas de chía y las nueces.

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