Qué comer (y cómo) para que no te falte nunca la energía

Deja de saltarte el desayuno y anota estos tips y alimentos que te permitirán afrontar tu día a día llena de ganas... Y sin hambre. Te descubrimos todos los trucos para que te sea muy fácil.

Cuántas veces te has quedado mirando a una de tus compañeras de trabajo, amigas o vecinas, admirada y pensando: ¿de dónde saca la energía? Esas personas que lo dan todo a lo largo de día puede que tengan esa energía vital de forma natural, o puede que también su dieta tenga algo que ver. Si te sientes fatigada, sin fuerza y por lo tanto sin muchas ganas, puede que necesites incluir algún cambio en tu estilo de vida y régimen alimenticio. Te damos algunas claves para comer rico, saludable y que no te falte nada de energía. 

Que no falten los carbohidratos complejos

No solo son una buena fuente de fibra, sino que también pueden ayudar a controlar el peso. Los carbohidratos complejos liberan glucosa a la sangre gradualmente, proporcionando al cuerpo un suministro constante de energía. Una dieta rica en alimentos como cereales integrales, avena, legumbres, nueces y otros frutos secos te ayudarán a mantenerte saludable y full de energía. Los carbohidratos simples, por su parte, se presentan en dos formas: naturales y refinados. Algunas frutas y verduras tienen un alto contenido de azúcares naturales y pueden proporcionar un impulso de energía saludable cuando nos escaseen las fuerzas. Los carbohidratos refinados se encuentran a menudo en alimentos ultraprocesados ​​como pasteles, galletas y dulces e incluyen harinas blancas y elevadas dosis de azúcar. Al contrario de lo que ocurre con los carbohidratos complejos, liberan azúcar rápidamente en el torrente sanguíneo, causando picos de insulina que conducen a altos y bajos de energía.

No te saltes el desayuno

Quizá no tengas mucho apetito por la mañana, pero existen evidencias de que ingerir un desayuno saludable puede reducir los antojos más tarde y te facilitará el evitar caer en tentaciones. Comer carbohidratos complejos junto a una buena ración de proteínas al comienzo del día dará a tu cuerpo todo lo que necesita en términos de energía, activará su metabolismo para que comience a quemar más calorías más temprano en el día e incluso ayudará a que su cerebro se ponga en marcha. Para hacerlo aún mejor, procura sustituir los panes blancos por integrales.

Come menos y más a menudo

Cuando nos damos un empacho excesivo con alimentos ricos en carbohidratos, grasas o azúcares, durante el proceso de digestión podemos sentirnos letárgicas y somnolientas. Cuando comes, tu cerebro envía señales a tu cuerpo para que disminuya la velocidad y digiera la comida entrante, y cuanto más ingieras, más duro tiene que trabajar tu sistema digestivo, y menos energía tendrás. Por eso después de una comilona, el cuerpo te pide siesta.

Es mucho más recomendable hacer comidas más pequeñas y con más regularidad, ya que ayudará a regular tus niveles de glucosa en sangre, así como a liberar energía gradualmente en lugar de hacerlo de una vez. Controlar el tamaño de las porciones es clave para llevar esto a cabo.

Cuando necesitas un boost de energía rápido...

El ejercicio es clave para mantenerse saludable, pero a veces la energía nos falta y necesitamos un empujoncito. Los carbohidratos con azúcares simples entran aquí en juego. Los carbohidratos concentrados que poseen estos alimentos proporcionarán energía a los músculos de la manera más rápida posible. Aunque, por supuesto, no te estamos sugiriendo que te comas un donut antes de ir al gimnasio. En su lugar, saca provecho a los alimentos ricos en fibra que contienen azúcares naturales, como frutos secos o fruta natural.

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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