¿Qué comeremos en el futuro?

Pues no lo sé, no soy adivina. Pero sí podemos repasar algunos alimentos y tecnologías candidatos a incluirse en nuestra alimentación. Unos llegarán y otros no, ya sabéis, la innovación es dura y no todos los alimentos llegan a integrarse como parte de nuestra vida.

Por ejemplo, seguro que habéis oído hablar sobre comer insectos. A nosotros nos parece una locura, pero dos tercios del mundo los tiene dentro de su dieta habitual. Es algo más cultural que nutricional… nosotros no comeríamos un saltamontes, pero no hemos preguntado qué piensan algunos países sobre nuestros percebes.

Qué comeremos en el futuro
Foto: Istock

Quizá como entrante no lleguen a estar en nuestro menú, pero sus harinas podrían utilizarse como ingredientes de otros productos. Su alto valor en proteínas, además de sus aparentes ventajas en cuanto a su cría, les hace un candidato a aparecer en alguna lista de ingredientes.

Una de las ventajas que les dan a las granjas de insectos, aunque aún está por ver, es el de la mejora medioambiental respecto a la de la ganadería. Pero ¿y si pudiéramos tener carne creada en un laboratorio? No llegará a sustituir a la carne habitual pero sí puede plantearse como alternativa en lugares donde la ganadería no sea sencilla… de momento no se la puede considerar vegana, ya que la propia estructura necesita material derivado de animales.

Aún le queda mucho por lograr en cuanto a textura y, sobre todo, en cuanto al elevado precio, pero, quién sabe, quizá un día la hamburguesa de carne de laboratorio sea una opción más.

Si nos preocupa el medio ambiente, el futuro de la alimentación pasará sí o sí por ser sostenible. La tendencia en los envases debe ser, (y será en un futuro no lejano) evitar los plásticos de un solo uso y buscar alternativas más adecuadas a nuestra sociedad, con sus mismas ventajas, pero con menos inconvenientes. Algunas opciones que se barajan son las de los envases comestibles, protegen el alimento y se podrá incluir en la elaboración del plato.

Algunos envoltorios de alga o patatas ya se han podido probar y, oye, no están nada mal. También se echará una mano para evitar el desperdicio alimentario con envases inteligentes que avisen con suficiente tiempo de cuándo empieza el deterioro del alimento, así podremos evitar problemas de intoxicaciones alimentarias, por un lado, y, por el otro, utilizarlo antes de encontrarlo estropeado y que nos toque tirarlo a la basura.

El chocolate en peligro de extinción

Igual que algunos alimentos llegan… otros están en peligro de extinción, el café, el chocolate o los cacahuetes tienen serios problemas con algunas enfermedades debido al cambio climático. Será la biotecnología la que tenga una oportunidad de recuperarlos, tanto la técnica CRISPR Cas9 como los transgénicos. Y, en este sentido, cuanto antes se empiece a escuchar a los científicos, más tiempo tendremos para crear y mejorar técnicas que puedan hacer frente a estas dificultades que no son del futuro, son del presente.

Alimentos del futuro
Foto: Istock

Si hemos hablado de envases, nuevos alimentos, nuevas técnicas… no podemos olvidar las nuevas texturas. Los alimentos en impresoras 3D van a poder abrir una nueva alternativa a personas, por ejemplo, con problemas de deglución. Hasta ahora, su alimentación es poco variada y menos aún apetecible, bien, pues con las impresoras 3D se pueden generar alimentos con texturas que eviten el atragantamiento, faciliten la ingesta y, además, sean ricos, sanos y apetecibles. El mundo de posibilidades que se abre aquí es infinito.

Se estima que en 30 años rocemos los 10 mil millones de personas, ojalá el futuro de la alimentación pase también por acordarse de que es posible conseguir que nadie en el mundo pase hambre, que hay alimentos y opciones para todos, pero siempre pasará por la ciencia, la ética y la empatía.

Recodad, frente al miedo: conocimiento (y ciencia).

Gemma del Caño

Gemma del Caño

Licenciada en Farmacia con especialidad en I+D+i e Industria. Máster en biotecnología, innovación y seguridad alimentaria. Trabaja desde hace 10 años en la industria alimentaria en I+D+i, Calidad y Dirección técnica. Profesora asociada en el Grado de Nutrición y Dietética de la Universidad Europea Miguel de Cervantes en las asignaturas Legislación Alimentaria y Política Alimentaria, así como en diferentes Máster. Autora del libro 'Ya no comemos como antes, y menos mal'. Colaboradora en diferentes medios de comunicación: RTVE, CyLTV, A3media, Salud Sin bulos y en plataformas de divulgación científica como Naukas y Desgranando Ciencia.

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