Qué es la alimentación intuitiva y por qué puede ayudarte a perder peso

Este método para adelgazar es todo lo contrario a una dieta: aquí no hay alimentos prohibidos. ¿La clave? Escuchar a tu cuerpo.

Hoy en día existen infinidad de dietas para adelgazar: la Ornish, la AIP, la dieta Sirtfood popularizada por Adele... Todos estos planes alimenticios tienen algo en común, y es que normalmente suelen restringir ciertos alimentos. ¿Y si te decimos que para perder peso no es necesario contar con una lista de 'alimentos prohibidos'? Hablamos de la dieta intuitiva, un método basado en escuchar a tu cuerpo con el que no pasarás ni pizca de hambre.

La clave del éxito de este plan alimenticio es que en realidad no se trata de una dieta como tal. Mientras que las dietas se centran en el cálculo de calorías o en la restricción de ciertos tipos de alimentos, la alimentación intuitiva se basa en reconocer las sensaciones que nos manda nuestro propio cuerpo con respecto a la comida, como el hambre o la saciedad. Se trata de escuchar lo que nos pide en cada momento y evitar las restricciones que acaban por provocarnos un ansia desmedida por consumir esos alimentos de los que nos estamos privando. Por tanto, podríamos decir que este estilo de vida se aleja totalmente de eso de contar calorías y macronutrientes para comer realmente lo que nos apetece en cada momento, ni más, ni menos. 

La fórmula para alimentarte de manera intuitiva es la siguiente: come cuando te apetezca, para cuando estés llena y evita el hambre emocional. Y, por supuesto, también deberías borrar de tu mente eso de que hay alimentos buenos y malos. ¿Tienes ante ti una porción de brownie de chocolate y te apetece comértelo? Hazlo sin culpabilidad ni remordimientos, ¡solo es comida! Eso sí, trata priorizar la comida saludable y haz deporte, no para quemar calorías, sino para sentirte bien.

Para poder disfrutar de la comida sin privarnos de nada, aprender a reconocer cuándo estamos llenas es muy importante. En el momento en el sientas que estás razonablemente llena, para de comer. Una manera de empezar a familiarizarse con estas sensaciones es parar en mitad de la comida y preguntarse a una misma: "¿Qué nivel de saciedad siento ahora mismo?" La mayoría de personas se sorprende al descubrir que realmente estaban comiendo sin hambre. 

¿Por qué es tan complicado alimentarse de manera intuitiva?

Esto de escuchar a tu cuerpo parece fácil, pero en realidad no lo es tanto. Cuando nacemos, todos sabemos seguir nuestra intuición con respecto a la comida. Sin embargo, conforme nos vamos haciendo mayores perdemos esa capacidad de detectar cuando estamos llenos y cuando tenemos hambre. El motivo es que durante nuestra infancia, los adultos siempre trataban de alimentarnos constantemente, incluso cuando no teníamos hambre, o de obligarnos a acabarnos el plato aunque ya nos sintiéramos saciados. Esto ha trastocado nuestra manera de relacionarnos con la comida, pero nunca es tarde para reestablecer y seguir las señales que nos manda el cuerpo.

Aunque no se trata de una dieta para perder peso, la alimentación intuitiva puede ayudarnos a conseguirlo. El objetivo de este plan alimenticio es aprender a comer de manera sana y tener una buena relación con la comida, y la pérdida de peso es una consecuencia de ello. 

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