Qué es la chirivía y por qué deberías añadirla a tu dieta

También conocida como pastinaca, esta hortaliza de invierno es nutritiva, económica e increíblemente sabrosa. Te contamos todo lo que tienes que saber sobre ella.

Originaria de Europa y Asia, la chirivía es una hortaliza de raíz de aspecto similar a la zanahoria pero de color marfil. Su temporada de consumo es de noviembre a marzo y, aunque antaño era muy apreciada entre la población europea más humilde, lo cierto es que a día de hoy no se suele ver mucho en nuestro país, aunque poco a poco se está recuperando. 

La chirivía, también conocida como pastinaca, pertenece a la familia de las umbelíferas como también el apio, la zanahoria, el hinojo, el perejil o el eneldo. Antes de la patata, esta raíz era una de las fuentes de energía más utilizadas en la Europa medieval, que la tenían en alta estima debido a su contenido en azúcar. Por aquel entonces, el azúcar de caña era un producto prácticamente de lujo y la miel también tenía un precio bastante elevado. 

A nivel nutricional es muy interesante. Debido a su alto contenido en azúcares naturales, la chirivía es una estupenda fuente de energía pero sin llegar a las calorías de la patata. Nos aporta vitaminas del grupo B, C, E y K; minerales como el potasio, magnesio, sodio, calcio, selenio, zinc y fósforo. También contiene ácidos grasos omega 3 y omega 6.

Aunque en general no es una hortaliza muy valorada entre la población, lo cierto es que tiene muchos beneficios de los que podríamos aprovecharnos con su consumo. La chirivía es rica en fibra, por lo que es un estupendo alimento para prevenir el estreñimiento. Esta elevada cantidad de fibra también ayuda a reducir el colesterol, puesto que impide que los intestinos lo reabsorban. Asimismo contiene antioxidantes que previenen el envejecimiento y la inflamación. Es muy recomendable consumirla en los meses de frío puesto que fortalece el sistema inmunológico por su contenido en vitamina C.

Cómo consumir la chirivía

La chirivía tiene un sabor anisado y dulce que queda muy bien en muchas recetas. Tradicionalmente se usaba en potajes, guisos, sopas, purés, asados y también se cocinaba al vapor. Combina muy bien con pescados y carnes asadas y, por supuesto, con tubérculos semejantes como la patata. Está especialmente rica asada, puesto que sus azúcares se caramelizan haciendo más potente su sabor.

Es perfecta como ingrediente para purés y cremas (especialmente recomendable si la haces con manzana, queso de cabra y nueces) calentitos que sientan de maravilla durante los meses fríos. También aporta un toque diferente a tus verduras a la brasa si la preparas con colinabo. En realidad admite un montón de modos de prepararla, ya sea al vapor, frita, cocida, salteada o incluso en crudo. Su bajo aporte de calorías (unos 75 por cada 100 gramos), la convierte en un alimento idóneo para aquellas personas que están siguiendo una dieta de adelgazamiento.

Al tratarse de un alimento dulce, no viene mal agregarle vinagre, zumo o ralladura de limón o incluso fruta fresca para contrastar un poco. En cuanto a los condimentos, combina bien con tomillo, romero, eneldo u orégano. En resumen, la chirivía es un alimento versátil y saludable como pocos que sin duda has de añadir a tu despensa este otoño.

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